Este año se espera que las inundaciones disminuyan en un 50% en Tuxtla Gutiérrez, debido a los trabajos de desazolve realizados en el sistema hidráulico principal de la ciudad capital, informó la secretaria de Protección Civil Municipal, Elizabeth Hernández Borges.
Y es que que la obstrucción de estos drenes pluviales fue una de las principales causas de las inundaciones que se presentaron el año pasado, siendo necesario implementar una limpieza profunda como labor de prevención.
Derivado de los más cinco años que los ductos no eran desasolvados, el sistema hidráulico se encontraba lleno de material pétreo, lo que ocasionaba que el que agua no fluyera de manera correcta.
“Es inevitable que la basura sea arrastrada a las alcantarillas por la lluvia, por esta razón se han reforzado la limpieza en estos sitios”, precisó.
Asimismo, puntualizó que la ejecución de interconexión de los drenes pluviales permitieron al Bulevar Belisario Domínguez liberar el escurrimiento de tres subcuencas hacia el río Sabinal, lo que permitirá evitar inundaciones.
Aseveró que se mantiene vigilancia constante en los 21 afluentes formalmente reconocidos por la Comisión Nacional del agua (Conagua), ya que la mayoría de ellos atraviesa zonas habitacionales.
Por otro lado, el coordinador de la Organización Internacional para la Conservación de la Naturaleza (TNC, por sus siglas en inglés), Alejandro Hernández Yáñez comentó que una de las principales causas por las que Tuxtla Gutiérrez tiene inundaciones es por la falta de árboles en sus laderas.
“Al no haber árboles el agua no es absorbida por la tierra, ocasionado que escurra al pavimento y provoque encharcamientos”, detalló.
Por ello, reiteró que es de suma importancia la plantación de más arboles en la capital, ya que se podría prevenir inundaciones y se reduciría hasta dos grados en la temperatura ambiental.












