Trabajar en equipo

Finalmente, después de un prolongado y acedo desgaste provocado por discusiones sobre supuestos y certezas, la iniciativa presidencial de reforma del sector energético fue entregada ayer por la tarde en el Senado de la República.

Ahora vamos a saber la verdad y, sobre todo, a dejar el asunto en manos de los únicos que pueden resolverlo: los integrantes del Congreso de la Unión.

Nadie podía suponer que, como en los viejos tiempos, el proyecto iba a quedar tal cual lo presentara el Poder Ejecutivo, con quizá la corrección menor de un error obvio, suficiente para salvar la cara del Poder Legislativo.

La última palabra es de los legisladores, ya advertidos de que se trata de modernizar la regulación de ese organismo descentralizado que es Petróleos Mexicanos, no la intocable riqueza petrolera que se esconde en el subsuelo, y que es invariable materia constitucional, en lo que sí hay consenso.

Nos cuesta mucho trabajo entendernos, conducir conjuntamente una tarea, laborar en equipo. Ni en el deporte ni en la política sabemos trabajar en equipo, sostiene el apasionado cronista de futbol José Ramón Fernández, en una entrevista que hoy publicamos.

Los hechos lo demuestran. Somos sede olímpica y de campeonatos mundiales... para ver ganar a los demás. No pintamos ni en cancha propia.

Nuestras estrellas brillan en deportes y espectáculos de ejecutantes solitarios: Julio César Chávez, en el boxeo; Lorena Ochoa, en el golf; Eulalio López, El Zotoluco en el toreo; el sargento José Pedraza Zúniga en caminata. Quienes han descollado en las grandes ligas del beisbol lo han hecho en equipos extranjeros, no con paisanos.

En los partidos políticos las escisiones son desgarradoras, y en el Congreso de la Unión apenas hay atisbos de conciliaciones limitadas por la sorda pugna por el poder, como las del ano próximo y en el 2012.

En el mismo gabinete presidencial sorprenden los indicios de fuego amigo en las revelaciones más escandalosas del ano.

Así, la reforma energética, que por fin pudo concretarse en el papel para poner orden en el debate errático, aterriza muy aligerada de puntos de vista controvertidos para darle la máxima viabilidad.

zCuál es el motor que lleva a la guerra a tlaxcaltecas contra aztecas en beneficio del conquistador, y a enfrentar a liberales y conservadores para perder más de la mitad del territorio nacional?

Divididos, perdemos, como advirtió el clásico florentino hace medio milenio. Pero no aprendemos la lección, encerrados como parecemos estar en nuestro propio egoísmo.

Trabajemos juntos. (El Universal)