El Cañón del Sumidero es una de las maravillas naturales del mundo y es, sin duda, uno de los sitios más importantes que tiene Chiapas por su paisaje, flora, así como la fauna que ofrece; un lugar que cualquier turista (nacional o internacional) tendría que visitar. Lamentablemente se ha visto opacado por la severa contaminación que presenta en la temporada de lluvias, por lo que en los últimos años las instituciones oficiales han luchado de forma incansable para mantener limpio el tramo navegable en el río Grijalva.
Más allá de la mala imagen que provoca el exceso de basura, lo más grave es el daño ambiental que se genera en la reserva.
La limpieza
Las complicaciones mayores para el personal de Protección Civil y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) se presentan durante la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales, debido al arrastre de material que desemboca en la zona por los desechos que producen más de 224 comunidades que comunican a 16 municipios.
Autoridades de la Conanp puntualizaron que hasta noviembre de 2020, en la reserva se habían registrado tres tapones de basura en la parte media del afluente, es decir, fue alto el porcentaje de residuos que se compactaron y que dificultaron los trabajos de remoción.
Las cifras más actualizadas sobre el trabajo de limpieza fueron compartidas por la Secretaría de Protección Civil de Chiapas, al señalar que en este año se han levantado más de tres mil 500 metros cúbicos de basura y residuos sólidos.
Generalmente, de los desechos que desembocan sobre el Grijalva, la mayoría se compone de madera, ripio, residuos sólidos y plásticos.
De forma general se tienen disponibles tres embarcaciones que pueden levantar hasta cinco toneladas por viaje.
Residuos
Los problemas externos que demuestra el exceso de basura, sobre todo de madera, reflejan que la deforestación sigue activa en la parte alta de la cuenca y que también los incendios, en la temporada de estiaje, generan una afectación considerable.
Las estadísticas que tiene la Conanp, por lo menos hasta el cierre de 2020, mostraron que son los residuos sólidos los que han tenido una baja importante en el acumulado, producto de las acciones preventivas que se han realizado en dos municipios (Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo).
Para mantener al Cañón del Sumidero limpio todo el año, el Gobierno de Chiapas (a través de la Secretaría de Protección Civil) puso en marcha un proyecto de monitoreo y en tiempo real; con cámaras de alta definición la ciudadanía puede observar el paisaje.
El proyecto también sirve para que las instituciones analicen si el lugar está libre de residuos o si deben implementar acciones en conjunto para evitar desechos acumulados.
Mantener limpio el río Grijalva no sólo beneficia al medio ambiente, sino también permite que todos los sectores productivos enfocados al turismo puedan generar ingresos económicos, pues entre más limpio esté el Cañón del Sumidero más interés genera de ser visitado por los turistas.
Una maravilla del mundo
Daniel Ovando Valencia, de la empresa de turismo Bioaventura, expuso que el turismo que busca a Chiapas como destino es en muchas ocasiones para conocer esta formación natural, lo cual se realiza por medio de un recorrido hasta llegar a una de las presas con una de las cortinas más altas y de mayor profundidad, como lo es Chicoasén.
Consideró que es un espacio con una gran riqueza natural, lo cual al conjuntarse con la intervención del hombre vale mucho la pena: “Si alguien viene a Chiapas y no va al cañón, es como no haber venido, eso no puede faltar”.
Contaminación, un desencanto para visitantes
En este sentido, expresó que uno de los aspectos negativos en este sitio de gran valía para el turismo es la contaminación por materiales plásticos, principalmente en la temporada de lluvias, como actualmente acontece en la entidad.
A nivel nacional, de acuerdo al Programa de Tratamientos de Agua de la Conagua, el 70 por ciento de los cuerpos de agua, ríos, lagos, lagunas en México se encuentran contaminados y se desconoce la condición de los más de 653 mantos acuíferos.
En Chiapas, son 42 afluentes principales los que pasan por todo el territorio, mismos que en su mayoría se están secando o se encuentran con un severo grado de contaminación.
De acuerdo a estudios del año 2018, el río más contaminado de México en lo que se refiere a plásticos es el Grijalva, el cual recibe más de 20 mil toneladas anuales de basura que llegan a dar al Golfo de México.
En relación a este tema, Ovando Valencia expuso que los prestadores de servicio saben y conocen de este tema: “Sabemos que este es un problema donde las autoridades estatales deben tener injerencia, pero realmente es un problema que se presenta en temporadas de lluvia”.
De acuerdo a su experiencia, de los contaminantes de este cuerpo de agua, el 60 por ciento se trata de materia orgánica, troncos, raíces, y el resto es plástico.
El material plástico también es parte del mismo problema pero tiene otro origen: la falta de cultura ambiental y manejo de residuos en la capital chiapaneca y los municipios cercanos.
“Es un problema fuerte, existen máquinas de limpieza, pero no son las adecuadas, ya que recogen todos los materiales y eso causa que se descompongan las máquinas y se atrase el trabajo de limpieza. Lo ideal es hacerlo a mano”, expresó.
Desde lo que ha presenciado, la contaminación deja una imagen negativa en los turistas que al observar tal contaminación es muy común que expresen: “Es un lugar muy bonito, pero está muy sucio, muy contaminado”.
“La gente se decepciona, afortunadamente es en temporada de lluvias. Lo que hace falta es la educación ambiental, la falta de cultura del manejo de los desechos, es lo único que podría cambiar esta afectación que sufre este importante ícono de Chiapas”, concluyó.
Referente para el turismo
Ceín Escobar Espinosa, presidente de la Cooperativa de Lancheros “Ángel Albino Corzo” en Chiapa de Corzo, comentó que para todos los prestadores de servicios turísticos en el Parque Nacional Cañón del Sumidero es vital que el afluente del río Grijalva se mantenga limpio porque representa la imagen que se llevan los visitantes, lo que ayuda a que regresen en años posteriores.
Destacó que el Cañón del Sumidero, para todos los chiapanecos, es una representación muy importante, porque incluso aparece en el escudo de la bandera del estado y a nivel mundial es un atractivo muy popular, referente de Chiapas, por eso el mantenerlo limpio impacta en la afluencia y directamente en la economía.
Confirmó y reconoció que las autoridades ambientales y otras instancias estatales y federales trabajan en la limpieza del afluente y en estrategias para la reducción de residuos que llegan al mismo, durante cada temporada de lluvias. Todas destinan un presupuesto específico para las labores, ante la importancia que representa.
Es en temporada de lluvias cuando todos los afluentes que desembocan al Grijalva empiezan a arrastrar madera y otros residuos, lo que crea el llamado tapón, que en ocasiones es bastante considerable, ya que son 16 municipios que rodean el afluente, cuyos gobiernos se han coordinado con las autoridades ambientales para combatir dicho problema.
Este año, en fechas recientes, con el inicio de las lluvias reforzaron los trabajos de limpieza en el Cañón del Sumidero, lo que ha permitido que el afluente luzca limpio y sin exceso de residuos, pero están conscientes que en próximas semanas comenzará a arrastrarse la madera, por lo que será necesario sumar esfuerzos.
Escobar Espinosa indicó que debido a este problema de residuos en el río Grijalva, varios han tenido problemas con sus lanchas. El mayor gasto económico que les representa es el arreglo de la transmisión y la propela, que al golpearse con la madera recibe afectaciones serias.
Por ello, reiteró la importancia de las campañas de limpieza, a las cuales colaboran como prestadores de servicio y en sus comunidades, a fin de evitar este y otros riesgos que representa el tapón de residuos en el río Grijalva.
El líder de los lancheros mencionó que en promedio son alrededor de 70 lancheros los que prestan el servicio de recorridos en el afluente del río grande en Chiapa de Corzo, además que en el embarcadero de Cahuaré hay otros 30 aproximadamente. En temporada alta, estos incrementan.
A finales de octubre de 2020, Javier Díaz, responsable del programa Conservación de Humedales del Parque Nacional Cañón del Sumidero, comentó que la aglomeración masiva de residuos sólidos en el Grijalva se vive al menos una vez al año, sin embargo en el año pasado se presentaron tres de estos eventos; el primero en junio y que se debió al aumento de lluvias que no se presentaba desde 2016.
Díaz indicó que normalmente el tapón se forma en septiembre, cuando las precipitaciones son más fuertes, pero en el 2020 también se dio en agosto y en septiembre. Por año, normalmente, se extraen de dos mil a dos mil 500 toneladas: por lo general el 71 por ciento es madera, el 28 es ripio -algas y material vegetal- y el uno por ciento restante es plástico.
Comisión Especial en el Congreso
Rosa Elizabeth Bonilla Hidalgo, diputada local y coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT), mencionó que resultaría importante unir esfuerzos legislativos para pensar en consolidar una “Comisión Especial para la Cuenca del Cañón del Sumidero”.
Bonilla Hidalgo, como diputada presidenta de la Comisión Especial para el Acompañamiento de las Acciones de Rescate, Protección, Tratamiento y Conservación de la Cuenca del Río Grande Lagunas de Montebello, destacó que la organización que se ha mantenido entre los municipios ha resultado importante para la conservación de uno de los sitios turísticos más importantes de la entidad.
La diputada local mencionó que sería sumamente importante la creación de una comisión similar a la que preside, con el objetivo de sumar más esfuerzos con la Junta Intermunicipal para la Cuenca del Cañón del Sumidero (Jiccas).
“La finalidad es coordinar que los municipios aledaños a la cuenca sean encargados del decreto como comisiones. Hacer que los municipios se ayuden, intercambien experiencias, conocimientos y recursos de cada municipio”, dijo.
La legisladora agregó que el Cañón del Sumidero, siendo el sitio turístico icónico de la identidad, tendría que tener toda la atención y ayuda posible para su tratamiento y conservación, por ello la comisión podría ser excepcional.
La Junta Intermunicipal para la Cuenca del Cañón del Sumidero fue puesta en marcha el 27 de noviembre de 2014, con su publicación en el Periódico Oficial del Estado, número 152.
Según indica el documento, la cuenca del Cañón del Sumidero cuenta con una superficie aproximada de seis mil 700 kilómetros cuadrados, distribuidos en 16 municipios, lo que lleva a catalogarla como la principal fuente de recursos hídricos, utilizada fundamentalmente en los ramos agrícola y turístico.
Integración
La Jiccas está integrada por los ayuntamientos municipales de Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal, San Fernando, Ixtapa, Emiliano Zapata, Villaflores, Villa Corzo, Suchiapa, El Parral, Acala, Chiapa de Corzo, Venustiano Carranza, Totolapa, Chiapilla, Nicolás Ruiz y San Lucas, cuyo fin es el fortalecimiento del manejo integral en la conservación, restauración y desarrollo del territorio de la cuenca del Cañón del Sumidero en el rubro del medio ambiente.
Ante esto, la Junta Intermunicipal tiene como objetivo fundamental asegurar una gestión saludable para el manejo de la cuenca, con la finalidad de brindar viabilidad y continuidad a proyectos de restauración de la cuenca, saneamiento de ríos, manejo de residuos sólidos, gestión del agua, cultura y protección ambiental, mitigación y adaptación al cambio climático para reducir los niveles de contaminación y deterioro de la cuenca, y así ofrecer una mejor calidad de vida a sus habitantes, cumpliendo con los principios del desarrollo sustentable.
Lo que se hace en la capital
En Tuxtla Gutiérrez se ha logrado una reducción de hasta el 38 por ciento de los desechos que terminaban en el río Grijalva y se acumulaban en el punto conocido como el “embudo” del Cañón del Sumidero.
En este sentido, las autoridades municipales destacaron la implementación de los contenedores para la recolección de basura doméstica y comercial, como una estrategia que ha beneficiado significativamente en evitar la aportación de desechos a los afluentes que rodean la ciudad.
Resultan importantes las acciones ecológicas, como la firma de un convenio para el acopio de pilas con una de las cadenas más grandes de tiendas de conveniencia, puesto que las baterías ya no son tiradas a la calle y esto beneficia directamente, ya que cuando se presentan las lluvias, los líquidos que derraman ya no terminarán dañando los afluentes.
Otra de las actividades realizadas es el programa de colecta de llantas denominado “Llantatón”; por igual la colecta de PET y el programa de colecta de chatarra, así como la campaña de recolección de aparatos eléctricos y electrónicos inservibles.
A lo anterior se suman 124 contenedores de PET instalados en diversos puntos de alta concentración de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y que forman parte de un programa que otorga donaciones a quienes lo requieren, esto por medio de los recursos que se obtienen.
De la misma forma, los programas de limpieza y embellecimiento de la ciudad son parte de las acciones que permiten aminorar la aportación de desechos a los afluentes de la ciudad, y que en su conjunto confluyen en el río Grijalva.












