Trabajos promesa| símbolos de estafa

"Paulina Fernández * CP. Tras haberlo intentado todo y no conseguir empleo, la desesperación se apoderó de ella. Un anuncio en el periódico llamó su atención por los beneficios que ofrecían con un mínimo de requisitos.

Teresa se levantó temprano; alistó sus documentos. Se puso su mejor ropa y recomendó a sus hijos en casa de su vecina. Caminó diez cuadras hasta llegar a una casa de la 2ª. Poniente Sur. Cuando llegó, se percató de que mujeres y hombres hacían cola.

Pasaron 15 minutos cuando un joven de traje gris les dio la bienvenida y los pasó a una sala. Una mesa, cubierta con un mantel verde, cobijaba unas cajas. Una música de fondo entonaba el himno a la alegría. Las luces se apagaron y un proyector lanzó un video sobre cómo ser un triunfador.

Teresa estaba asombrada, pues nunca se había topado un escenario como ése. Minutos después del video, una pareja salió a saludar a todos motivándolos a bailar y aplaudir.

Los ejercicios eran para que los aspirantes adquirieran confianza y mantuvieran una mentalidad netamente positiva. ""El no, es de perdedores"", gritó el hombre, mientras los demás aplaudían. Como si se tratase de la película ""Yes Man"", la pareja empezó a exhortar a todos a superarse.

Tras dos horas, la pareja invitó a todos a tomar un refrigerio. Una mesita con galletas, sándwiches y refrescos hicieron entrar en confianza a todos.

Los moderadores platicaron su caso. De la mediocridad habían pasado a ser pudientes. Se adjudicaban ranchos, casas y al ver que la gente vivía con miedo habían decidido emprender una ""campaña de concientización"".

Pasada la hora del refrigerio, Teresa se sentía más confiada. Esta vez no hubo música sino tablas que enseñaban lo fácil que era enriquecerse. Números daban cifras que emocionaban a cualquiera. Teresa soñó. Se vio rodeada de cosas, a sus hijos en las mejores escuelas...

La exposición terminó. Las cajas enigmáticas se abrieron. Salieron perfumes y ropa íntima de mujer. ""Quienes quieran estar con nosotros deben adquirir un paquete. El costo es de tres mil pesos. Lo que obtendrán no se compara con esta pequeña inversión..."". La mayoría empezó a partir. Teresa tenía el dinero y no sabía qué hacer.

Nueve mujeres quedaron al final. Los moderadores las abordaron y les vendieron un mundo de poder. Se enfocaron en su familia y el bienestar de sus hijos. Todas accedieron a comprar la caja. Era el boleto al éxito; serían socias de la compañía.

Al día siguiente, cuando las ""socias"" llegaron al lugar no había nada. La casa estaba cerrada. Las mujeres habían sido embaucadas... Los estafadores partieron con 27 mil pesos...

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