El tracoma no necesariamente ha sido eliminado en México, pues hay pruebas de la transmisión de esta enfermedad en comunidades de la región tsotsil-tseltal de los Altos de Chiapas, afirmó Héctor Ochoa, investigador del Colegio de la Frontera Sur.
Agregó que la certificación que la Organización Panamericana de la Salud (OPS), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entregó a México por la eliminación de la enfermedad “es una burla porque hay evidencia científica de que existe transmisión de esta enfermedad”.
“Esta decisión por parte de OPS no tiene una justificación distinta a motivos políticos, además de ser inoportuna por el clima de conflicto social y político que se vive en varios municipios afectados por la enfermedad, particularmente en Oxchuc”, agregó Ochoa, quien estudia el tema desde hace más de 20 años.
En entrevista dijo que en este caso “no se cumplen los criterios de la OMS, de que no exista más del 1 por ciento de mujeres de más de 15 años con deformación de párpados o triquiasis, ni más del 2 por ciento de niños menores de 10 años con alguna infección activa. Tenemos estudios de que en ambos casos no se cumple estos criterios”.
Manifestó que “generalmente en estos casos los funcionarios de la OPS realizan visitas de dos o tres días y son llevados por autoridades de salud a lugares en los que no está la enfermedad, por lo que no recaban toda la información necesaria para una certificación real”.
Añadió que la certificación “es una medida demagógica” que no traerá ningún beneficio a Chiapas, ya que con ella se retirarán los recursos asignados al programa de control de la enfermedad que en décadas ha ocasionado ceguera a decenas de personas, principalmente en Oxchuc.
Sector afectado
El investigador dijo que la zona endémica del tracoma, llamada enfermedad de la pobreza, está compuesta por los municipios de Oxchuc, Tenejapa, Cancuc, Chanal y Huixtán, donde muchos habitantes la padecen.
Explicó que la enfermedad en su fase aguda, afecta principalmente a mujeres y niños y la fase crónica a personas adultas; en algunos casos, el párpado se deforma y las pestañas rozan el globo ocular dañando la córnea y causando opacidad de ésta. Esta condición provoca disminución de la visión y ceguera.
Ochoa señaló que “los factores asociados al desarrollo de la enfermedad son la falta de agua, higiene deficiente y la pobreza extrema, condiciones que se encuentran en muchas comunidades de la región endémica”, en la que habitan indígenas tsotsiles y tseltales.











