En el valle central de Chiapas se encuentran más de 70 especies de flora en una situación de riesgo, sin embargo, algunas son utilizadas para el uso ceremonial, lo que potencializa su extinción, por tanto estas especies deben tener un cuidado más a detalle por la apropiación que le ha dado la población.
En el marco de la Semana Mayor o Santa, Oscar Farrera Sarmiento, director del Jardín Botánico “Dr. Faustino Miranda” de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), indicó que existen especies en riesgo en Chiapas y que son utilizadas para uso ceremonial en estas fechas.
Desde la admiración, consumo y utilización de dichas especies, desde Chiapas con un multiculturalismo en sus tradiciones, muchas de sus poblaciones tienen una apropiación de especies de flora y fauna para representar costumbres, sin tratar de sumar esfuerzos para conservarlos.
Ante esto, Farrera Sarmiento destacó que estas plantas utilizadas para uso ceremonial en estas fechas son el tempesique, que por su follaje verde brillante es utilizada para zomes. De la misma forma que almendú, una sícada oriunda de San Fernando que se utiliza para el mismo fin.
Cabe señalar que estas dos especies de flora se encuentran protegidas por la NOM-059-Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), donde Farrera Sarmiento señaló que “estas especies protegidas se encuentran en un mismo nivel, como si se traficaran jaguares, pumas, guacamayas o un pavón; por tanto es vital el cuidado de la flora que va desde plantas, cactus, orquídeas o bromelias, que se encuentran bajo esta estricta norma”.
Por otro lado, en esta festividad de semana santa, diversos pueblos originarios ocupan la flor del chucamay, la palmera del coyol en las costas del estado, procedentes del Istmo Oaxaqueño, que son utilizados por ser flores aromáticas.
Además, existan otras con la intención de ser comestibles como el yumi, un camote silvestre en el Valle Zoque; asimismo, como las pacayas o tepejilotes que se cultivan en cafetales. También, por sus inflorescencias como el chichón, en la región de Copainalá, Tecpatán, San Fernando y Ocozocoautla.
Finalmente, Farrera Sarmiento manifestó que es fundamental que las comunidades que utilizan estas especies de floras realicen campañas de reforestación, ya que esto no sólo prolongarán las actividades ceremoniales sino también la vida de las especies.
“La recomendación es que cuidemos el ecosistema; en la temporada de incendios, es una situación complicada, nos ha constado muchos esfuerzos mantener a las especies y sitios que ayudan a que tengamos agua potable y a regular nuestro clima,” finalizó.












