Aunque han llegado modas extranjeras a México y a Chiapas, las tradiciones de Todos los Santos y Fieles Difuntos se mantienen vigentes entre la población, que las celebra con beneplácito, consideró José Luis Castro Aguilar, cronista oficial de Tuxtla Gutiérrez.
Narró que anteriormente las familias rendían tributo a sus seres queridos —difuntos— a través de altares de un sólo nivel; sin embargo, con la influencia del catolicismo se amplió a tres y nueve niveles.
Altares
De acuerdo con información que ha publicado Castro Aguilar, los altares se representan por tres niveles que significan el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Se trata de una mesa que es acompañada de diferentes ofrendas en honor a los fieles difuntos.
Lo relevante, dice, es que se deben colocar artículos que fueron del gusto del fallecido; entre otras cosas, bebidas, comidas, manteles, veladoras, fotografías.
Sin embargo, aclaró que en Chiapas se habla de tres tipos de altares: zoque, chiapaneca y maya. Estas celebraciones hacia los difuntos se realizan desde antes de la conquista española; después de la colonización, “surgieron festejos a los muertos y a los altares de las ofrendas modernas”, agregó.
Anteriormente, las ofrendas se ofrecían en el lugar donde la persona fallecía y cada año se llevaban frutas, verduras y pozol, para el largo camino que tenían.
Celebraciones
En entrevista, el cronista precisó que las tres etnias que hay en el estado festejan de manera similar a sus seres fallecidos; no obstante, las únicas diferencias son de forma o región, incluso, en las tumbas.
Las veladoras juegan un papel importante y se colocan cuatro en el altar, las cuales simbolizan los puntos cardinales. Se tiene la creencia que esta luz guía el camino de los difuntos “para su eterno descanso”.
“Las velas blancas representan cada una de las personas fallecidas; si son velas grandes, representan una persona adulta; sin son chicas, representan a niños o jóvenes”.
1 de noviembre
Según la tradición, este 1 de noviembre los niños salen a pedir ¡Calabacita tía!, una tradición que prevalece en Tuxtla Gutiérrez. Al principio, se solicitaba un pedazo de calabaza con dulces, con el tiempo se agregaron frutos como la caña, naranja, lima y hasta manzanas.
En la actualidad, la población ha optado por entregar dulces a los niños que salen a las calles después de las seis de las tarde, entre cantos y disfraces de personajes mexicanos.
Después de la llegada de la iglesia católica, se instituto que el 1 de noviembre se dedicará a “Todos los Santos2 y el 2 como el 2 “Día de Muertos”. Depende de la tradición que haya, los difuntos son venerados en altares que se colocan en casa, en los propios panteones o en lugar donde fallecieron.
Halloween
Debido a la penetración que ha tenido esta moda en los mexicanos, ahora estas celebraciones conviven con las propias costumbres mexicanas; sin embargo, Castro Aguilar asegura que no han desplazado a las tradiciones locales o incluso a la fiesta de blanco y negros, festividades que se realizaban en años anteriores con personajes como la Llorona y el Sombrerón.
Autoridades
Desde el año 1920 la Secretaría de Educación Pública comenzó a conmemorar el Día de Muertos a través de concursos de calaveras o poesía para satirizar a personajes políticos o personas populares, pero también con los altares.
Las propias autoridades municipales, estatales o federales realizan estas tradiciones con competencias de altares y esto forma parte de la preservación de esta cultura. A pesar de tantos cambios, el cronista de Tuxtla Gutiérrez dice que es valido que en los altares se coloquen comidas o bebidas que son alusivas a una determinada región.
Finalmente, dijo, también la ciudadanía tiene que apagar las veladoras tanto en los panteones como en las viviendas, para evitar cualquier propagación de incendios.












