Pese a que la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) ha traído consigo la idea de que esta puede ser una herramienta para salvar las lenguas maternas, distintos activistas de pueblos originarios advirtieron sobre el extractivismo de saberes que esto podría significar.
Durante el foro “¿Quién decide? Las comunidades indígenas y la toma de decisiones en la era de la IA”, Kiado Cruz, comunicador e investigador zapoteco, habló sobre el optimismo que mucha gente, informada o no, muestra sobre las nuevas tecnologías, tanto en sectores privados como académicos.
Proyecto
Mencionó que el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, busca implementar una IA que, señalan, va a salvar todas las lenguas del país. “Y la pregunta aquí, indicó el ponente, es cuándo se vuelve activismo por contrato, hasta dónde nos contratan y nos ponen ahí”.
En ese sentido, Kiado Cruz considera que la IA se debe ver más como un campo de batalla que como una herramienta, porque, dijo “cualquier apoyo del gobierno o de las empresas es un paliativo patriarcal o paternalista para controlarnos”.
Una posible herramienta cómoda
Por su parte, una participante de la cumbre recordó que, en los días de trabajo con los activistas, surgió la pregunta sobre si los traductores realmente aportan o no a la revitalización o fortalecimiento de las lenguas.
“Porque se da la preocupación de si al momento de tener estos traductores, en realidad tal vez se vuelve una cosa más cómoda y ya no se quiere aprender la lengua porque ya se tiene la herramienta”, indicó.
En el foro, celebrado en el marco de la Cumbre de activismo digital de lenguas mayenses, también se mencionó cómo estas nuevas tecnologías requieren de recursos que, en muchas ocasiones, son extraídos de pueblos originarios.
Edber Dzidz, doctorando en la Universidad de Nuevo México, resaltó la falta de información que reciben los pueblos originarios antes de que lleguen estos proyectos a sus territorios, e hizo un llamado a entender las lenguas maternas también como un territorio en disputa a través de los traductores con IA.












