Tragedia de migrantes, sin precedentes

Tragedia de migrantes, sin precedentes

La llamada de auxilio fue como cualquier otra de las que se reciben a diario en la capital de Chiapas, una ciudad que de forma continua presenta accidentes por alcance. En este caso, con el paso de las horas ese reporte se convirtió en uno de los episodios más trágicos que ha vivido Chiapas en los últimos años: los cuerpos inertes se apilaron en un solo lugar, y a la vez la fila parecía no terminar. Todo esto en uno de los tramos que conecta a Tuxtla Gutiérrez con Chiapa de Corzo.

La imprudencia de traficar con migrantes terminó -según el último reporte oficial- con la vida de 55 personas originarias de Centroamérica, sin embargo, 105 más resultaron con lesiones y heridas en diferentes partes del cuerpo; el sonido de las sirenas de la Cruz Roja Mexicana y de las ambulancias -que se dieron cita en el lugar- advertían de la tragedia.

Bajo un puente, muy cerca de la curva donde el conductor del tráiler perdió el control y se impactó, se escuchaban los lamentos de quienes apenas reaccionaban a lo ocurrido. El vehículo quedó despedazado, muchas personas también.

Otra vez se fragmentaron las autoridades por las políticas públicas que han dado muy pocos resultados para que la migración sea ordenada y segura en una extensión territorial de 656 kilómetros.

La escena se llenó muy rápido de uniformados, todos daban órdenes, pocos hacían caso; antes, como pudieron, los que pasaban por el lugar trataron de ayudar a los heridos. Las vendas y los sueros no alcanzaban para los lesionados, y las mantas blancas apenas fueron suficientes para cubrir los cuerpos de las personas que terminaron su camino en un tramo de Chiapas.

Aquella escena trágica de 12 migrantes calcinados hace unas semanas por un choque entre dos vehículos, en el tramo carretero Catazajá-Palenque, se multiplicó en esta ocasión. La desgracia ocurrida este jueves enlutó a los países de Guatemala, Honduras, Ecuador, República Dominicana y México.

Francisco Alvarado Nazar, delegado estatal de la Cruz Roja Mexicana, también pensó que se trataba de un accidente vial común. Pero se llevó una sorpresa cuando se activaron otras corporaciones para reunirse en un único punto. Las imágenes se dispersaron en todos los sitios de internet, así por igual los mensajes de lamento y ofrecimiento de ayuda institucional.

Este accidente juntó a 53 voluntarios de ciudades cercanas como San Cristóbal de Las Casas, Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, Ocozocoautla y Cintalapa, ese ejército de héroes de la Cruz Roja Mexicana movilizó a casi 40 pacientes que presentaron heridas menores; los más graves fueron referidos a otros hospitales.

Alvarado Nazar sostiene que en varias décadas atrás no se tenía registro de un accidente similar: “Nos sorprendió la cantidad de fallecidos en un solo vehículo”. El delegado de la benemérita institución describe lo ocurrido como el “acontecimiento de accidente vial más trágico en el que hemos participado”.

El percance superó por un momento la capacidad de respuesta de las instituciones. Los heridos se repartieron en varios espacios públicos, ante lo cual los esfuerzos se dividieron. La Cruz Roja Mexicana -en la capital del estado- tuvo que adecuar sus instalaciones y habilitar otras áreas de atención. Dentro de la tragedia apareció una cosa positiva: la capacidad de organización de los voluntarios.

Esa cantidad de personas trabajando en un mismo frente, explicó en una charla Alvarado Nazar, no se veía desde el sismo del 2017 que también sacudió a Chiapas. La noche se hizo eterna para los migrantes lesionados, ya que el dolor en piernas, brazos y cabezas se extendió por varias horas.

Los heridos, gracias a las atenciones de los voluntarios de la Cruz Roja Mexicana, fueron sometidos a diferentes estudios para ir valorando su situación. Cuando sean dados de alta no tendrán mucho margen de movimiento, pues las autoridades migratorias vigilan el lugar.

El desgaste emocional de los voluntarios fue considerable, pero son de “hierro” y con un “temple de acero”, como lo denomina “Paco” Nazar; el golpe económico también fue duro para la Cruz Roja Mexicana, por los gastos en combustible, traslados, personal e insumos médicos, pues todo eso sale del presupuesto. Por eso, cuando la benemérita institución solicita una donación, no lo hace por lo que pueda pasar en ese momento, más bien por emergencias futuras.