La subdelegada estatal de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en Chiapas, Gloria Guerrero Hernández, hizo un llamado a todos aquellos usuarios que han sido víctimas de las llamadas trampas en los cajeros automáticos para robar el dinero que retiran, a denunciar este tipo de delitos ante este organismo.
En entrevista, dijo que existen dos modalidades en este tipo de robos; el primero es que el cajero por alguna alteración atora la tarjeta y no dispersa el dinero, pero si es cobrado a la cuenta del usuario.
Otra forma es cuando la persona introduce la tarjeta y el sistema del cajero se bloquea por unos minutos, en ocasiones sin regresar el plástico y en otras arrojando otro.
Asimismo, puede darse que la ranura del cajero este bloqueada, y el usuario sin saber, se retire sin el efectivo, aunque la transacción se haya dado, en todos estos casos, dijo que se puede denunciar ante la Condusef.
En ese sentido, recomendó a los usuarios que pasen alguna de estas situaciones que tomen fotografías del cajero, de la pantalla, del lugar donde está ubicado y de ellos dentro del cajero.
Posteriormente, deben llamar al número telefónico que maneja cada institución bancaria para hacer el reporte correspondiente.
A través de esa línea recibirán un folio de reclamación que les servirá para presentar su queja ante Condusef.
Es importante tener anotado o memorizado el número de su tarjeta, porque al levantar el primer reporte será requerido por la institución bancaria. Además es indispensable que este firmada, y cuando el cajero la regrese, verificar que sea la misma.
Si detecta que la tarjeta que le regresó el cajero no es suya, se debe reportar inmediatamente, porque es muy probable que se vayan hacer consumos no reconocidos.
No debe aceptar la ayuda de ninguna persona, aunque se ofrezca diciendo que sabe o conoce, y por ningún motivo proporcionar su NIP. No hay que retirarse del cajero hasta no hacer el reporte.
Dijo que en años anteriores las reclamaciones sobre anomalías en cajeros automáticos eran muy comunes, pero en último año disminuyeron considerablemente. Sólo han atendido casos aislados concluyó la funcionaria federal.












