Tranquilícense y no teman. Soy yo: evangelio

Tranquilícense y no teman. Soy yo: evangelio

“Tranquilícense y no teman. Soy yo”, es el tema que se abordó ayer domingo 19 del tiempo ordinario para el calendario litúrgico de la Iglesia católica.

La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez compartió el mensaje del presbítero José Luis Aguilera Cruz, quien a su vez dio a conocer que el evangelio que se leyó en la misa es el de san Mateo.

“En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí.

“Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: ‘¡Es un fantasma!’ Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: ‘Tranquilícense y no teman. Soy yo’.

“Entonces le dijo Pedro: ‘Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua’. Jesús le contestó: ‘Ven’. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: ‘¡Sálvame, Señor!’ Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: ‘Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?’.

“En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: ‘Verdaderamente, tú eres el hijo de Dios’”. (Confr. Mt. 14, 22-33).

Homilía dominical

Al respecto, Aguilera Cruz apuntó que “estamos como el texto lo dice, después de la multiplicación de los panes, el cual es un milagro notorio, luego el caminar sobre el agua que también es un milagro notorio; el tema es Jesús camina sobre el agua”.

“¿Por qué voy a estar tranquilo?”, apuntó el presbítero y respondió que “porque Jesús es Dios y él se autorevela como Dios en este texto, y precisamente al decir ‘Yo soy’, él es el innombrable, él es el poderoso, él es Dios, yo soy, es el Dios del Antiguo Testamento”.

Y agregó que por ello sus discípulos lo van a confirmar: “‘Verdaderamente, tú eres el hijo de Dios’, entonces Jesús es el hijo de Dios”.