Organizaciones de transportistas unen intereses en busca de paz, seguridad y tranquilidad que les permitan realizar sus actividades sin temor alguno a ser agredidos en su persona y patrimonio, ante la actual presencia delincuencial de bandas dedicadas a la extorsión con el cobro de piso que existe desde Arriaga hasta Tapachula, y recientemente en municipios fronterizos con Guatemala que han atentado contra la vida de varios choferes.
Situación
Los transportistas organizados de los municipios de la Costa y Sierra en distintas modalidades, entre estas: taxi, colectivo urbano y suburbano, volteo, concesionados y permisionarios, señalan que no se trata de una bandera política o de grupos, sino de una forma de expresar a la sociedad la situación que enfrentan y el temor conjunto ante los grupos delincuenciales que no se tientan el corazón para acabar con todo una vida productiva y la de personas inocentes y ajenas al tema como son los pasajeros.
De forma similar a lo que ocurrió el pasado 3 de octubre —cuando los transportistas paralizaron sus unidades en carreteras federales por una hora—, en esta ocasión estiman que será por dos horas y de no encontrar respuestas positivas señalan que habrá acciones similares con un mayor tiempo, sin dar el servicio público de transporte.
La principal petición a las autoridades federales y estatales es que ejecuten acciones estratégicas y definitivas contra la extorsión y el cobro de piso, ya que se han ido extendiendo al igual que las acciones delictivas y los atentados con los que buscan un pago semanal; como así ocurre con algunos transportistas de la zona Costa de Chiapas, que llevan más de un año y medio cubriendo una cuota para no sufrir atentados.
En esta ocasión la movilización y paralización será en la zona fronteriza con Guatemala, en particular en Cacahoatán, incluyendo puntos que comunican a México con Guatemala.












