Aunque las autoridades federales regresaron a Chiapas a color rojo y con ello la emergencia sanitaria sigue latente por el Covid-19, hasta el momento no hay forma de meter “reversa” a los trabajos que en estos momentos se aplican en el transporte y el Consejo de Salubridad no ha ordenado cambios para los próximos días, dijo Jorge Omar Vázquez Martínez, presidente de la Coordinación Estatal de Transportistas (Coestrach).
El contacto con personal de la Secretaría de Movilidad y Transporte es constante, explicó, pero no han informado que cambien la forma de laborar o que las unidades trabajen un día sí y otro no, como se hizo en la fase dos de la pandemia.
“Estamos a la espera de que nos digan lo que se tiene que hacer; nosotros tenemos que disciplinarnos”, complementó el líder del sector.
Por el momento, no hay indicación de que se baje al 50 por ciento el número de unidades laborando y tampoco cambios en los horarios. “En cualquier instante podemos recibir la instrucción”, detalló.
Recordó que en la ruta 108 en Tuxtla Gutiérrez, desde el 1 de julio, los operadores y conductores de los vehículos están trabajando con las disposiciones de la nueva normalidad, la cual incluye llevar ocho pasajeros, que se utilice el cubrebocas y se respete la sana distancia.
Lo mismo sucede con los taxistas que representa, sólo pueden llevar dos pasajes en la parte trasera, con todas las medidas de higiene y sin la posibilidad de que los usuarios suban en el asiento de adelante.
Con respecto a la obligatoriedad del cubrebocas para los pasajeros, mencionó que en el caso de la ruta 108 todos los usuarios han entendido la necesidad de protegerse y cumplen con su responsabilidad; no obstante, aclaró, la persona que no lo use, sencillamente, no tendrá posibilidad de subir a las unidades.
“En la modalidad de taxi, igual; no falta alguno por ahí que quiera (subir) con más de dos pasajeros, no se le permite, no se le presta el servicio”; ha existido molestia, comentó, por parte de los usuarios (aunque en menor porcentaje) que se resisten a la utilización de medidas de higiene.
Con respecto a la situación económica que se vive en el gremio, considerando que existe un receso escolar, que las personas están en casa por la pandemia y que sólo pueden llevar a ocho pasajeros, manifestó que se trata de una situación complicada para sobrellevar y puede ser una de las razones para que algunas rutas metan más pasajes en los colectivos.
“Nos ha pegado muy feo, nos ha pegado en la economía, no tenemos de otra más que disciplinarnos”, remarcó. La situación ha sido tan complicada, añadió, que ahora el transporte colectivo ya no es rentable para los dueños, conductores y hasta para los mismos usuarios.
Aunque no se tiene una cantidad exacta de todo lo que perdieron durante la pandemia, explicó que en estos momentos un porcentaje elevado del gremio está operando en números rojos.
Ahora, por la misma situación, los concesionarios se han visto en la necesidad de pagar sueldos a los conductores para que tengan un poco de recursos para el sustento familiar.












