Tras accidente, cierran terminal de taxis piratas

Luego del accidente vehicular de un taxi “pirata” que cubría la ruta Tapachula-Tuxtla Gutiérrez y viceversa, el pasado viernes por la tarde, que dejó como saldo una persona gravemente lesionada en el tramo Tonalá-Pijijiapan, la empresa denominada “Taxis del centro y costa Tapachula-Tuxtla Gutiérrez” cerró las puertas de su terminal ubicada en Plaza Yanzeb y se ha escondido a los familiares para no asumir su responsabilidad y gastos.

La información sobre el trágico evento señala que el accidente dejó como saldo una persona grave y otros lesionados, el vehículo es un “taxi pirata” de los denominados ejecutivos que de manera irregular prestan servicio de pasaje.

El taxi pirata, un vehículo Sedan que prestaba servicios de pasaje, al momento del accidente habría abandonado al pasajero Alejandro de León Cisneros, quien fue llevado al Hospital de Tonalá, según el área de Trabajo Social de esa institución, mientras que la unidad fue remolcada al Corralón de Grúas Constantino en el municipio de Pijijiapan, sin que la empresa responsable se hiciera cargo de los gastos.

Esos taxis piratas representan un grave riesgo para la vida de quienes los utilizan, porque no cuentan con las condiciones adecuadas, ha advertido en distintas ocasiones la Secretaría de Transporte, los conductores no son controlados en los límites de velocidad, ni tienen capacitación y conocimientos suficientes del conductor dar ese servicio.

Las taxis piratas Tapachula-Tuxtla son en su mayoría vehículos tipo sedán de reciente modelo, con placas de servicio particular; algunas ofrecen el servicio de turismo, pero indebidamente operan como taxi, ni las dependencias municipales, estatales y federales han cumplido sus promesas de aplicar las sanciones.

Las empresas de transportes concesionadas que cubren las mismas rutas han emitido alertas a los usuarios parea que estos tomen conciencia del riesgo que corren al usar un transporte irregular, ya que al suscitarse accidentes de fatales consecuencias incluso que han enlutado muchos hogares, provocados por el exceso de velocidad y falta de pericia de los conductores, nadie se hace responsable.