El reciente caso del perro “Rambo”, que fue lanzado desde un balcón en la colonia Las Granjas, ha encendido las alarmas sobre la urgencia de aplicar sanciones reales contra el maltrato animal.
Franny Garibaldi, directora general de Defensoría Animal MOC, aseguró que solo cuando la población vea consecuencias jurídicas efectivas se podrá dimensionar la gravedad de este delito y reducir su incidencia.
En entrevista, Garibaldi confirmó que el caso de “Rambo”, quien de milagro sobrevivió a la caída, ya se encuentra en manos de la Fiscalía Ambiental de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde se han iniciado las diligencias legales correspondientes.
“No permitiremos que esto quede impune. Hoy mismo fui atendida por el fiscal ambiental y constatamos que ya se abrió el expediente”, declaró la activista.
Indignación ciudadana
Frente a la indignación ciudadana que exige una aprehensión inmediata, la abogada animalista aclaró que el sistema de justicia debe seguir procesos garantistas que, si bien pueden parecer lentos, son necesarios.
Un aspecto crucial que destacó es la figura de la querella. Explicó que, aunque este delito por lo general requiere que la denuncia la presente el responsable legal del animal, las organizaciones legalmente constituidas pueden intervenir si el tutor se echa atrás.
“Tenemos que encontrar la forma de justificar y acreditar estos casos, para que no queden sin sanción. Si la dueña decide no querellarse, nosotros, como figura con responsabilidad jurídica, podemos actuar para darle seguimiento”, aseveró Garibaldi.
Obstáculos
Uno de los mayores inconvenientes, señaló, es que la mayoría de los casos de maltrato no se viralizan y quedan en la impunidad y el anonimato. Por ello, insistió en la necesidad de sentar precedentes legales que demuestren que el maltrato animal se castiga.
Finalmente, hizo un llamado a autoridades, instituciones y medios de comunicación a sumar esfuerzos en campañas de concientización.











