Después de que, durante la manifestación del lunes, habitantes del barrio de Fátima denunciaran la instalación de una chatarrera que emitía humos y desechos líquidos, el ayuntamiento realizó un operativo de verificación y notificación a estos establecimientos, dando un plazo de cinco días hábiles para regular su situación y cumplir las disposiciones legales.
Las vecinas de la cerrada Las Alcatraces relataron que desde hace un año esta chatarrera ha emitido humos provenientes de la máquina que usan para comprimir aluminio. Del mismo modo, han detectado un desagüe que sale hacia su cerrada, poniendo en riesgo a 25 familias.
Aunado a esta contaminación, las denunciantes también señalaron el bloqueo vial que provocan y la poca disponibilidad de diálogo cuando los vecinos se acercan. “No pedimos mucho, solo que intervengan las autoridades competentes, como Protección Civil (PC), como Obras Públicas, y verificar si tienen el permiso”, agregaron.
Por su parte, las autoridades informaron que fueron inspeccionadas la acopiadora y recicladora “Brayan”, ubicada en la calle Río Grijalva, la acopiadora y recicladora “San Cristóbal”, que opera en dos inmuebles ubicados sobre la misma avenida, así como la recicladora “Rojas”, situada en la esquina de las calles Alcatraces y Río Frío.
Indicaron que los establecimientos están dedicados al acopio y reciclaje de metales, PET, papel, aluminio y fierro, y que en la verificación participaron las direcciones de Desarrollo Urbano, Servicios Públicos y Protección Civil (PC) municipal.












