La sicóloga Margarita Edalí Rojas Nandayapa recomendó a las personas que vivieron el terremoto del pasado 7 de septiembre, sobre todo a quienes han sufrido un mayor impacto emocional, no aislarse y que continúen hablando del tema, que no pasen por alto este cambio mental, porque el cerebro está liberando adrenalina, buscando regresar al estado normal.
En entrevista agregó que el 87 por ciento de las personas que vivieron el sismo, podrían tener un impacto emocional fuerte un mes después de ocurrido, como el experimento no muy claro de tristeza y miedo, inclusive sin que lo asocien.
Dijo que si dos semanas después del terremoto se mantiene un estado de alerta extremo y las personas continúan alteradas, deben de buscar ayuda profesional.
“El impacto será al mes (alrededor del 8 de octubre) y muchos no lo asociarán con el sismo. Estarán tristes, se sentirán mal y culparán de ello a otras cosas”, aseveró.
“Debemos de tener paciencia y hablar del tema, y al identificar el miedo es importante hacer un plan para que disminuya”, señaló la experta, y agregó que el 84 por ciento de la población continúa experimentando el impacto en la salud mental un mes después de un desastre natural como el terremoto del 7 de septiembre.
En su opinión, las alarmas sísmicas, sobre cuya instalación se ha producido un debate entre quienes están en favor y en contra por los efectos psicológicos que están generando después del sismo, son favorables y de ayuda para la población, pero emocionalmente no permiten a las personas estar equilibradas y en algunos casos les causan ansiedad.











