El tráfico ilegal de madera en Chiapas ha crecido más de 500 por ciento en los últimos cinco años, generando que solamente una cuarta parte de la cobertura forestal total del estado —calculada en 4 millones 200 mil hectáreas— mantenga árboles y el resto esté convertido en patios de agricultura, ganadería o sitios deforestados ilegalmente.
Esta dinámica de deforestación tiene una inmediata lectura al exponer las cifras de la economía forestal. El 90 por ciento de la madera comercializada en Chiapas es ilegal, es decir proviene de aserraderos clandestinos que talan arboles sin ninguna regulación.
ONG
En este sentido, René Orantes, presidente de la Asociación Civil Bosques y Gobernanza, explicó que la problemática de la tala clandestina tiene una connotación, además de ambiental, de cultura de pobreza y necesidades procurada por la falta de regulación.
Dijo que la actual Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable está sobrepasada por las necesidades del México moderno y reformada en favor de grandes consorcios y el Estado, dejando sin participación los comuneros e indigenas que optan por la clandestinidad y con ello, el abuso de los recursos maderables.
Denunció que anualmente en Chiapas se comercializan 400 mil metros cúbicos de madera, de los cuales el 90 por ciento es de origen ilícito, es decir proviene de aserraderos clandestinos en diversas regiones de Chiapas.
Esta cifra ubica a Chiapas por encima de la media nacional por tala ilegal, toda vez que las autoridades federales han reconocido una lamentable cifra nacional donde el 70 por ciento de la madera en el paìs tiene origen ilícito.
En el estado, los aserraderos instalados son particulares o comunales y mayormente se instalan en la clandestinidad porque la Ley en Chiapas les cierra el paso, pero no los vigila, por lo que sin permisos y por ende sin un manejo forestal talan, sin reforestar, cortan arboles jóvenes y destruyen sin medida bosques y selvas.
Destaca la región de Ocosingo, Palenque, la Zona Norte, Centro y Fraylesca por el aprovechamiento forestal irregular, específicamente reconoció la aparición de grupos de talamontes en las inmediaciones de San Cristóbal, Chamula y Oxhuc que están abriendo nuevas rutas de tala clandestina porque literalmente se han acabado los bosques y selvas en otras regiones del estado.
Los talamontes son de dos tipos; indigenas sin ingresos para su sustento diario que ven en la tala su única alternativa y por otro ladro mafias bien organizadas que trabajan al cobijo de la falta de regulación de las autoridades y la opacidad de las leyes forestales.
Ley Forestal
Cabe recordar que en marzo del 2017, con el voto conjunto de los partidos PRI, PAN, PVEM y PES, fue aprobada la nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, mediante la cual los órganos civiles que vigilaban la política forestal mexicana se convierten únicamente, en órganos de consulta y pierden toda función de supervisión, generación de propuestas de aprovechamiento y veto.
La reforma también eliminó la función conferida en el pasado a los sectores civil y productivo de vigilar el uso de los recursos del Fondo Mexicano Forestal, cuyo manejo quedó exclusivamente en manos del gobierno federal, a través de la Comisión Nacional Forestal, bajo el argumento de un aumento de comercio forestal superior al 500 por ciento en los últimos cinco años.
Chiapas
Por su parte, Eduardo Coutiño Arrazola, subsecretario de Desarrollo Forestal de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), recordó que la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) en su delegación estatal tiene facultades para sancionar los ilícitos y faltas administrativas, además de la autoridad para consignar ante jueces y Fiscales del Ministerio Público Federal a los prestadores de los bosques y selvas en Chiapas.
Explicó que la Secretaría del Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) atiende la restauración de áreas degradadas y deforestadas por cambio de uso de suelo para agricultura y ganadería.
En este sentido, sensibles a la necesidad del estado, mediante la Dirección de Microcuencas y Producción de Plantas y la Dirección de Desarrollo Forestal, un grupo de expertos buscan reducir las afectaciones por la deforestación en diversas regiones del estado.
El también investigador egresado de la Universidad Autónoma de Chapingo con 51 años de experiencia y diplomados en Finlandia y Suecia, explicó que Chiapas tiene siete millones 400 mil hectáreas de superficie, de las cuales el 68 por ciento, unos 4 millones 200 mil hectáreas, tiene vocación forestal, es decir deberían tener bosque.
Sin embargo, de estos 4 millones 200 mil hectáreas que debería tener bosques y selvas, solo hay un millón 100 mil hectáreas verdes, por ello la importancia de visibilizar esta problemática y trabajar en su solución sociedad y Gobierno.
Recordó que junto al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) trabajan en la creación de un banco de semillas para reforestar a bajo precio y con altas expectativas de éxito en diversas regiones del estado.
Actualmente han iniciado los estudios de resultados y la instalación de maquinaria especial para producir semillas certificadas de carácter forestal, esperando poder reforzar los trabajos de reforestación que se realizan en Chiapas.
Profepa
Para conocer la versión de Profepa en Chiapas se buscó al delegado recién nombrado, José Ever Espinosa Chirino quien asumió luego de un gris periodo de Jorge Constantino Kanter, quien dejó al dependencia por un reacomodo político.
Sin embargo, no fue concedida la entrevista y la única información estadística es la que es obtuvo en a versión electrónica, donde expone que la Profepa en Chiapas redoblará el combate a la tala ilegal, así como a los asentamientos humanos irregulares que afectan seis zonas críticas forestales y 23 áreas naturales protegidas de competencia federal en en el estado.












