Triunfos estériles

"zDe veras alguien puede decirse ganador con lo obtenido con la toma de las tribunas del Congreso de la Unión por dos semanas? zSe evitó un ""madruguete legislativo""? zTriunfaron el diálogo y la negociación? zSe obligó a un debate que de todos modos ya estaba por darse? Creemos que, por el contrario, todos perdimos con estas acciones.

Perdieron decoro los partidos integrantes del Frente Amplio Progresista -PT, PRD y Convergencia- por imponer por la fuerza su razón minoritaria. Acaso también perdieron simpatizantes. Se perdieron incluso de la oportunidad de incidir sobre 13 reformas legislativas, algunas de éstas importantes para ellos como la Ley de Adquisiciones.

Decir que quienes tomaron la tribuna del Congreso ganaron es, en ese contexto, muy relativo. Aun así, cada partido expone que ganó y, en el caso del FAP, se prepara para escalar las movilizaciones a contrapelo de lo que decida la mayoría parlamentaria, porque ""les fue bien"" en esta ocasión.

Afirmar, como el senador Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los priístas en Xicoténcatl, que el levantamiento de la toma de la tribuna es un triunfo del diálogo y la negociación y que se pudieron conjurar las voces que clamaban por un desalojo violento de los dos estrados es también querer ver las cosas con ánimo despierto.

El país perdió tiempo y, peor aún, se demostró que en ambas cámaras del Congreso de la Unión no existen los amarres institucionales suficientes para evitar que el día de manana se repita una abusiva ocupación del Congreso si a alguna fuerza política no le gustan las conclusiones del debate energético, por muy respaldada que sea por la mayoría.

Por supuesto que jamás la violencia podía ser la respuesta al dilema presentado por la minoría de legisladores radicalizados y que sólo mediante la negociación se podía superar el atropello. Pero de eso a decir que es un triunfo de la razón hay mucha distancia.

En todo caso lo que ganó el país es la experiencia de lo que no quiere ver en un Congreso y mejores puntos de referencia para saber qué tipo de representantes populares quiere en el futuro.

Sí, el debate energético es importante. Sí, no se puede votar sobre las rodillas. Pero tampoco se puede cambiar las reglas del juego democrático cuando el equilibrio de fuerzas no favorece a un grupo. No se puede ""arrebatar si se pierde"". La investidura de cada legislador avala su respaldo ciudadano y eso no se puede soslayar a conveniencia.

Aun con el ánimo encendido de los integrantes del FAP y su líder fáctico, es de esperar que vivamos mejores tiempos. (El Universal).

"