Trolles| al ataque

Pocos han oído hablar de la etimología troll o trol, y existe una razón: su significado es nuevo, tan nuevo como lo son las redes sociales Facebook, Twitter, Youtube; medios alternativos que forman parte de la Aldea Global de la que infinidad de veces habló y planteó Marshall Mcluhan.

Según Wikipedia, un troll o trol es una persona que publica mensajes provocativos, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea como un foro de discusión, sala de chat o blog, con la principal intención de provocar o molestar, con fines diversos y de diversión, a los usuarios y lectores en una respuesta emocional. Partiendo de esta premisa, podemos decir que en Chiapas durante la administración anterior comenzaron a surgir los trolles con fines meramente políticos; el objetivo: acallar las voces críticas.

Es decir, si algún ciudadano vertía su inconformidad con el Gobierno en Facebook o Twitter, inmediatamente entraban en acción los trolles que, al servicio del Estado, descalificaban a la persona, al grado de lanzarle en las redes un cúmulo de improperios con dos fines: evidenciarlo y amedrentarlo.

Mientras el individuo trataba de defenderse de quien le coartaba su derecho a ejercer la libertad de expresión, en lo inmediato salía otro troll para atacarlo, en la misma línea como lo hizo el primero. Una estrategia sistemática que no daba tregua a nada ni a nadie.

Esta táctica que pocos conocen, pero que insistimos, fue orquestada en la administración estatal anterior, también se dirigió a los adversarios políticos de ese entonces.

Para la administración anterior no había mejor forma que utilizar a los troles en el linchamiento mediático. Lo grave de esto, es que quienes comandaban los trolles eran los propios funcionarios del gobierno de ese entonces. Podíamos decir literalmente que crearon una empresa alterna al gobierno para facturar cobros por estos servicios abominables, lo que en Derecho se traduce como fraude.

Pero la atrocidad de estos trolles no terminó el 7 de diciembre de este año con la culminación del otrora gobierno, sino que a partir del 8 de diciembre redireccionaron su estrategia. Ahora los trolles ya no tendrán la misión de defender, sino de atacar al nuevo régimen que encabeza Manuel Velasco. Esa fue la instrucción que se les dio, nos dicen.

Queda claro entonces, que esta cofradía busca seguir creando una cortina de humo en el estado, ahora mediante artilugios, calumnias, para obtener prebendas y posiciones políticas.

Lo anterior se entiende con claridad, si nos preguntamos ¿qué hacen ex funcionarios de Comunicación Social comandando a trolles, cuando a la fecha ni las cuentas les cuadra?