En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, instituciones de salud convocaron a crear conciencia sobre las consecuencias sociales, económicas y sanitarias que provoca esa enfermedad.
El especialista en infectología del hospital regional de Tapachula, Emmanuel Jiménez Villanueva, afirmó que se trata de una de las enfermedades más mortíferas del mundo, aunque se trate de un padecimiento prevenible y curable.
Refirió que a pesar de los esfuerzos médicos y el avance de la tecnología, la tuberculosis sigue causando muertes, incluso en infantes menores de cinco años de edad.
Dijo que a causa del covid-19, esta se convirtió en una enfermedad especialmente crítica, en virtud a que pone en grave riesgo la vida del paciente.
Ante ello, consideró que es necesario que la sociedad conozca las fuertes consecuencias económicas que causa dicha enfermedad, el negativo en los países en vías de desarrollo y el impacto en la salud mundial.
Jiménez Villanueva aseveró que “la tuberculosis se transmite de persona a persona a través del aire, cuando un enfermo tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos y basta con que una persona inhale pocos bacilos para infectarse”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) propone ampliar la aplicación del tratamiento entre las personas de mayor riesgo, integrar servicios preventivos de tuberculosis para apoyar a la población más vulnerable.











