Turismo de experiencia cobra fuerza en Chiapas

El turismo de experiencia es solicitado por los paseantes. CP
El turismo de experiencia es solicitado por los paseantes. CP

Daniel Ovando Valencia, presidente del Colegio de Guías de Turistas de Chiapas, dio a conocer que el turismo de “experiencia” es una tendencia que cobra fuerza en el estado.

“El viajero de hoy quiere sentirse parte del lugar, no solo mirarlo desde afuera”, dijo en entrevista.

Explicó que esta tendencia, conocida como turismo creativo o de experiencias, está redefiniendo la relación entre visitantes y anfitriones.

Y los números lo acompañan: los guías reportan un incremento en reservaciones y un acercamiento inusitado de agencias de viajes, lo que anticipa una temporada vacacional de Semana Santa superior a la del año pasado.

“Estamos muy contentos, muchos compañeros ya empezamos a tener bastante movilidad. Nos espera una temporada más movida que la anterior”, aseguró Ovando.

Proyectos pioneros

Pero el fenómeno va más allá de las cifras. En la región zoque, proyectos pioneros están convirtiendo la cotidianidad en un atractivo. En Copainalá, Pueblo Mágico, los turistas pueden dejar el rol de espectadores para convertirse en aprendices: elaborar tortillas a mano, participar en la molienda de café o recorrer senderos guiados por los propios pobladores. “Son actividades que antes no se ofrecían porque quienes las realizaban se dedicaban a sus labores tradicionales, del hogar o del campo. Pero descubrimos que ahí hay un potencial enorme”, explicó.

La iniciativa ha detonado la organización comunitaria. Han surgido colectivos de artesanos, se han rescatado danzas tradicionales y se han creado murales interactivos que narran la identidad zoque. Todo ello con un propósito claro: que el turismo no pase de largo, sino que deje una derrama directa en las familias.

Destinos consolidados

Por supuesto, los destinos consolidados siguen siendo los imanes principales. San Cristóbal de Las Casas funciona como centro de distribución hacia múltiples atractivos, y Palenque concentra la actividad en la Selva.

Sin embargo, el verdadero cambio —subraya Ovando Valencia— está en cómo se viaja. “El turismo ha cambiado. Hoy hablamos de experiencias, de creatividad, de compartir. Y eso requiere organización, que las comunidades se apropien del proyecto”.

De cara al futuro, el reto será mantener el equilibrio. El presidente de los guías enfatiza que este modelo debe ser sustentable: “El crecimiento tiene que beneficiar directamente a la población local y, al mismo tiempo, preservar sus tradiciones y entornos naturales.