Aunque las fuertes lluvias dejaron deslaves sobre las comunidades de Unión Juárez y el ejido Talquián, retomar las actividades turísticas al interior del volcán Tacaná dependerá al cien por ciento de los comuneros, considerando que en Chiapas aún prevalecen los máximos contagios y defunciones a consecuencia del coronavirus, comentó Francisco Javier Jiménez González, director de esa reserva que depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Entrevistado sobre el tema, detalló que la visita a otros sitios también quedará en manos de las comunidades pero, la recomendación de la autoridad, es que se mantengan cerradas las puertas 15 días más en el acceso al cráter.
Después de que pasen esas dos semanas como un tema de precaución, dijo, a finales de junio los comuneros estarían en las condiciones de analizar cuáles serán las nuevas disposiciones para permitir el paso a la población que desee escalar el volcán.
“Seguramente no podrá ser como antes, es decir, de libre acceso; tendrá que existir un acceso muy controlado, vamos a tomar unas restricciones junto con las comunidades. Vamos a extremar las precauciones de acuerdo a las recomendaciones que haga Salud y Protección Civil”, remarcó.
Uno de los temores que existe sobre la zona, es que se puedan originar nuevos deslaves; por tal razón, están gestionando recursos para un “Programa de Contingencia Ambiental” que permita remediar los suelos de las parcelas y los bosques.
“Vamos a hacer prácticas de conservación de suelo, vamos a buscar algunas opciones de remediación y tan pronto como pasen las lluvias, vamos a poder empezar a trabajar”, complementó el funcionario federal.
En ese sentido, recordó que hace unos días se reportaron cinco derrumbes de tierra a consecuencia de las lluvias y que provocaron la fractura del concreto hidráulico, además de otros deslizamientos de suelo que afectaron los caminos y unas 25 viviendas.
Debido a las condiciones de los caminos por las precipitaciones y de la pandemia del Covid-19, personal de la Conanp no tiene permitido acceder al Tacaná, sin embargo, manifestó que aunque no ha podido llegar a la cima, por arriba de los tres mil metros (de los más de cuatro mil que componen el cráter), se reportaron deslaves de tierra.
Lo que ahora viene, dijo el biólogo de profesión, es integrar un grupo interinstitucional con geólogos, de ciencias de la tierra, agrónomos y biólogos, y personal del municipio, para que revisen las condiciones en las que se encuentran los senderos que conducen al punto más alto del volcán.
Se trata de un espacio que es altamente solicitado por los turistas locales, nacionales e internacionales, a lo largo del todo el año, no obstante, a consecuencia de la pandemia todo evento fue suspendido y no hay fecha para reanudar las actividades, particularmente, de las fraternidades que se reúnen en el sitio.
Las respuestas que han tenido las autoridades municipales en el lugar, consideró, han sido buenas y se han activado protocolos de ayuda a quienes resultaron afectados; a pesar de ello, los comuneros tienen preocupación por las tormentas que aún podrían impactar en la entidad, con motivo de la temporada de lluvias y ciclones tropicales.












