Actos de violencia, robos, asesinatos y enfrentamientos entre grupos de la delincuencia organizada, así como hechos vandálicos de normalistas, tomas de casetas de cobro y vías de comunicación, han provocado afectaciones al sector turístico con una caída de ventas de hasta un 60 por ciento.
Julio César Entzín, coordinador de guías de turistas de la zona Altos de Chiapas, compartió su preocupación porque después de la pandemia han tenido que hacer un doble esfuerzo para mantener las empresas turísticas.
A decir del prestador de servicios, la percepción de inseguridad que se tiene de San Cristóbal de Las Casas les desfavorece demasiado, aunado a los bloqueos en las diversas regiones, ocasionando que la sociedad y los turistas terminen pagando las consecuencias.
A lo anterior también sumó bloqueos y afectaciones por parte de maestros y/o estudiantes normalistas, los cuales llegan a significar un doble gasto en la inversión del traslado de los pasajeros, agregando las molestias que el mismo hecho implica, como retrasos en los viajes.
Contratos precarios
Dijo que los contratos de trabajo que tienen son muy pocos y mal pagados, por lo que tienen que trabajar el doble o hasta el triple por un salario que los turistas pagaban anteriormente en el estado.
En relación a los tours que se ofertan, y al ser San Cristóbal un pueblo mágico, representa un centro de movimiento hacia lugares como Agua Azul, Toniná, Palenque, Lagos de Montebello, Cascada el Chiflón y Cañón del Sumidero.
Apuntó que un tour a comunidades indígenas, como San Juan Chamula y Zinacantán, tiene un costo de 200 pesos, con lo que se incluyen las entradas, el traslado y la explicación por mediación de un guía.
Puntualizó que actualmente atienden servicios únicamente con dos o tres personas, lo que no es tan conveniente para brindar atención a grupos grandes, ya que el salario se convierte en una percepción simbólica.












