Tuxtla Gutiérrez ha experimentado un crecimiento territorial de manera dispersa, acompañado de un desplazamiento de la población hacia zonas periféricas, de acuerdo con información difundida por el Instituto Ciudadano de Planeación Municipal (Iciplam).
Según los datos de población correspondientes al 2020, la capital chiapaneca contaba con 604 mil 147 habitantes, de los cuales 600 mil 610 residían en la ciudad que ocupa aproximadamente 32 por ciento del territorio municipal, mientras que los tres mil 537 habitantes restantes se distribuían en 92 localidades ubicadas en el 68 por ciento.
Datos
La población estaba conformada por 316 mil 623 mujeres, equivalentes al 52.4 por ciento, y 287 mil 524 hombres, que representan el 47.6 por ciento.
Uno de los principales fenómenos identificados por el Iciplam es el cambio en la distribución de habitantes entre las distintas centralidades barriales de la ciudad.
Mientras algunas zonas han registrado una disminución de población, otras áreas periféricas han experimentado un crecimiento considerable.
El organismo señaló como ejemplo a la Centralidad Barrial 1, que registró una pérdida de 19.40 por ciento de su población, mientras que la Centralidad Barrial 24 arrojó un incremento de 377 por ciento.
Buscan ordenar crecimiento de la ciudad
Ante este escenario, el Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU) plantea una reorganización del territorio mediante la creación de 26 Centralidades Barriales, concebidas como espacios donde puedan concentrarse servicios, equipamiento y actividades económicas.
Del total de centralidades contempladas, 21 corresponden a zonas urbanas, tres a suburbanas y dos a rurales, con una superficie conjunta aproximada de 18 mil 41 hectáreas.
De acuerdo con el Iciplam, este modelo busca reducir los desplazamientos de la población al acercar servicios y actividades económicas a los distintos sectores de la ciudad.
Las centralidades contemplan colonias, localidades, ejidos, barrios y fraccionamientos, con el objetivo de generar una estructura urbana más conectada y evitar que el crecimiento de Tuxtla continúe expandiéndose de manera desarticulada.












