Tuxtla en el tiempo prehispánica, con riqueza histórica

En dirección a Las Granjas se encontraron vestigios zoques. Guillermo Ramos / CP
En dirección a Las Granjas se encontraron vestigios zoques. Guillermo Ramos / CP

Para el arqueólogo Eliseo Linares Villanueva Tuxtla Gutiérrez también pudo ser una ciudad zoque prehispánica importante, a nivel de Chiapa de Corzo o de las antiguas ciudades al occidente del estado.

Esto derivado de la arquitectura hallada, la distribución del habla y de la cerámica precolombina,  de esta primera parte se han sacado conclusiones de una antigua grandeza tuxtleca.

Además se encontraron pocos restos arqueológicos en ciertas partes de la ciudad, como la 11ª Oriente y avenida centra, donde en 1960 se hallaron tres edificios pequeños, más la distribución de la cerámica, de la superficie y otros elementos arqueológicos hacen proponer a esta ciudad un lugar muy importante.

“Se sigue (en Tuxtla) el llamado patrón axial que se le ha dado a los sitios arqueológicos zoques más importantes de Chiapas; se muestra cómo estos sitios presentan el acomodo de una calzada o un eje con principales edificios, lo que aún persiste en Tuxtla Gutiérrez”, detalló Linares Villanueva.

Agregó que del Tuxtla prehispánico se sabe muy poco solamente aquello descubierto e investigado por la Fundación Arqueológica Nuevo Mundo, de línea religiosa mormona; en ese sentido el trazo actual de la ciudad capital sigue con ese patrón de ciudades precolombinas siendo probablemente la avenida y calle central pudieron ser los ejes que ya normaban al asentamiento en aquel tiempo.

De comprobarse esta hipótesis se tendrían que formular nuevas teorías sobre la actividad socio-económica de los zoques prehispánicos, además de posicionar a la ciudad con un pasado cultural milenario perdido con el paso de los años y la modernización, sepultándose definitivamente con la modernización de la ciudad capital en los años setenta.

“Tuxtla Gutiérrez debió ser una ciudad importante para la distribución de poder que pudo haber existido en la época prehispánica. Para cuando llegaron los españoles este sitio estaba muy disminuido, Carlos Navarrate así lo registra, las fuentes históricas así lo registraban que no pasaban de dos mil los habitantes”, abundó.

Cuando la Fundación Arqueológica realizaba búsquedas de los sitios zoques más importantes dejó a Tuxtla a un lado por no hallar evidencias de vida preclásica, rasgos de vida más antigua y se dedicó particularmente a Chiapa de Corzo, sin embargo el arqueólogo aseguró que por la actual forma de Tuxtla ésta debió ser un sitio importante en el época precolombina.

En ese sentido Tuxtla Gutiérrez debió ser igual de importante que los demás sitios zoques en Chiapas como: San Isidro en Malpaso, Ocozocoautla y Chiapa de Corzo. Para confirmar este patrón axial también se encontraron restos arqueológicos en la actual iglesia de San Roque, según referencias de antiguos Arqueólogos del INAH.

“Las menciones de Sergio Acuña Nuricumbo, quien trabajó con dicha fundación, hacían referencia a estos restos, lo que conforma el eje Norte-Sur de la distribución axial de la antigua ciudad, aunado los edificios encontrados en la 11 Oriente y otros más referidos hacia la dirección de la actual Pochota, podrían estar conformado todos estos ejes”, puntualizó.

Como ya se mencionó antes, debido al crecimiento y distribución de los asentamientos coloniales, independentistas, modernos y contemporáneos, casi no queda evidencia de la antigua grandeza tuxtleca.

También se han encontrado restos sobre los márgenes del río Sabinal, a la altura de rancho Casahonda, que pueden apoyar esta hipótesis de un antiguo asentamiento no conocido del periodo protoclásico. También se han hallado edificios de tamaño considerable en las orillas de la actual zona urbana.

“Hace aproximadamente 15 años el arqueólogo Akira Kaneco y el antropólogo físico Javier Montes de Paz hicieron el rescate de una piedra tronco-cónica, conocida como tumba de Chuntul en dirección hacia la colonia Las Granjas, habían edificios grandes pero fueron destruidos por las edificaciones modernas; encontramos una tumba que contenía restos óseos y algunos fragmentos se ofrendas”, finalizó.