Tuxtla Gutiérrez: 134 años como capital de Chiapas

Tuxtla Gutiérrez se ha consolidado como el principal centro político y administrativo de Chiapas. CP
Tuxtla Gutiérrez se ha consolidado como el principal centro político y administrativo de Chiapas. CP

Este 11 de agosto, Tuxtla Gutiérrez conmemora 134 años de haber sido declarada, de manera definitiva, sede de los poderes del estado, una condición que adquirió en 1892 durante el gobierno de Emilio Rabasa, y consolidó a una ciudad cuya historia está estrechamente ligada al pueblo zoque.

Antes de la llegada de los españoles, el valle donde actualmente se encuentra Tuxtla estuvo habitado por población zoque.

Investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han documentado la existencia de un asentamiento prehispánico en el área y su relación con otros pueblos del mismo origen.

El vínculo con esta cultura continúa formando parte de la identidad de la ciudad.

El Gobierno de Chiapas reconoce entre las expresiones culturales de Tuxtla antiguas tradiciones zoques, como la bajada de las Vírgenes de Copoya, mientras que el INPI señala que las fiestas tradicionales zoques mantienen una presencia particularmente importante en zonas urbanas como Tuxtla Gutiérrez y Ocozocoautla.

De San Marcos Tuxtla a Tuxtla Gutiérrez

En 1848, el gobernador Nicolás Ruiz Maldonado cambió oficialmente el nombre de San Marcos Tuxtla por Tuxtla Gutiérrez, en homenaje al político y militar chiapaneco Joaquín Miguel Gutiérrez.

Antes de convertirse definitivamente en capital, Tuxtla ya había ocupado esa condición de manera temporal.

La ciudad fue sede de los poderes estatales en diferentes momentos del siglo XIX, pero posteriormente estos regresaron a San Cristóbal de Las Casas.

El cambio definitivo ocurrió en 1892, cuando gobernaba Chiapas Emilio Rabasa.

Jurídicamente fue el Congreso del Estado el que decretó que la ciudad sería, en lo sucesivo, la residencia de los poderes estatales.

El decreto fue aprobado el 9 de agosto de 1892 y promulgado por Emilio Rabasa el 11 de agosto de ese mismo año.

El decreto estableció que Tuxtla Gutiérrez sería la residencia de los poderes del estado y ordenó el traslado de las oficinas que todavía permanecían en San Cristóbal de Las Casas.

Con ello, el cambio dejó de ser temporal y se convirtió en definitivo.

Desde entonces, Tuxtla Gutiérrez ha permanecido como capital de Chiapas y como sede de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

El propio Gobierno de Chiapas reconoce actualmente a Tuxtla Gutiérrez como la capital estatal.

¿Por qué Tuxtla?

El traslado de los poderes estuvo relacionado con las condiciones políticas y económicas de aquel momento.

Fuentes históricas señalan que el gobierno de Rabasa enfrentó dificultades para obtener respaldo financiero en San Cristóbal, mientras que Tuxtla ofreció apoyo a su administración. Este contexto contribuyó al traslado definitivo de los poderes.

La decisión transformó el rumbo de ambas ciudades.

San Cristóbal de Las Casas conservó su enorme relevancia histórica, cultural y turística, pero Tuxtla comenzó a consolidarse como el principal centro político y administrativo de Chiapas.

Con el paso de las décadas, la capital también se convirtió en un importante centro comercial, de servicios, educativo y de comunicaciones, además de concentrar buena parte de las instituciones públicas estatales.

El pueblo zoque, perteneciente a la familia lingüística mixe-zoque, tiene una presencia histórica profunda en Chiapas.

El INPI señala que los zoques se autodenominan O’de püt, expresión que puede traducirse como “gente de palabra”.

La relación de Tuxtla con esta cultura se refleja todavía en sus fiestas, gastronomía, música, tradiciones y prácticas religiosas.

Comunidades como Copoya conservan expresiones de esta herencia, entre ellas celebraciones tradicionales vinculadas con las llamadas “vírgenes” y rituales que combinan elementos de la cosmovisión zoque con prácticas religiosas católicas.

La lengua zoque también tiene presencia histórica en Tuxtla. El Atlas de los Pueblos Indígenas de México registra comunidades y localidades de la capital vinculadas con variantes del idioma, aunque el número de hablantes ha disminuido con el paso del tiempo.

Esta herencia también puede conocerse a través del patrimonio arqueológico y museístico.

El Museo Regional de Chiapas, en Tuxtla Gutiérrez, resguarda y difunde parte de la riqueza arqueológica de la entidad, incluida la correspondiente a las culturas maya y zoque.