Con relación al número de habitantes, Tuxtla Gutiérrez es uno de los municipios que reporta más casos de violencia escolar y donde la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) ha tenido que intervenir, puntualizó Alfredo Ruanova Ortega, visitador general especializado en Atención de Niños, Niñas y Adolescentes.
Sobre la problemática, dijo, en el primer semestre del 2019, padres de familia han enviado seis quejas y, a partir de ello, es que se organiza la forma en que la problemática tiene que ser atendida por la autoridad.
Aclaró que llegar a una recomendación implica un proceso donde se acredita que la autoridad cometió una omisión o acción con relación a un problema; se trata de la sanción máxima (no jurisdiccional) que tiene el organismo, hasta el momento en este rubro no se han emitido.
Contexto
Uno de los últimos casos que indignó a la población fue lo ocurrido con César, un estudiante de la Secundaria Número 2, conocida como “La Prevo” ubicada en Tuxtla Gutiérrez, debido a que fue víctima de violencia escolar y hasta discriminación debido a su condición física.
El problema se volvió tan grande que la titular de la Secretaría de Educación en la entidad, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, el pasado 18 de junio se reunió con familiares del afectado para atender el tema; donde se hizo el compromiso de salvaguardar el derecho que tiene a la educación.
“Entre otras cosas se analizará la continuidad de César en esa institución educativa, con la libertad de que él tome la decisión, ante la cercanía del final del curso escolar. También se le canalizará a otras actividades de su preferencia como música y deportes”, dice el pronunciamiento de la dependencia estatal.
Atención
Ruanova Ortega enfatizó en la importancia de que el magisterio chiapaneco cuente con los elementos necesarios para saber cómo abordar estos problemas en las instituciones, considerando que los recursos no alcanzan para vigilar a todas las escuelas en la entidad.
De acuerdo con la Secretaría de Educación, las nueve mil 700 escuelas que hay de educación básica sí tienen herramientas “metodológicas al personal docente, directivo y administrativo, de tal forma que se prevean este tipo de circunstancias”.
Dentro de los planteamientos que se hicieron sobre este caso de violencia escolar en “La Prevo”, relató el visitador general especializado en Atención de Niños, Niñas y Adolescentes de la CEDH, fue: la posibilidad de cambiarlo de escuela, que la Secretaría de Educación gestionara los materiales educativos para su proceso de enseñanza-aprendizaje.
Se agregaron la solicitud de ayuda psicológica para el menor y los padres, así como la incorporación de docentes especializados para atender a estudiantes con alguna discapacidad.
La CEDH consideró lo ocurrido con el menor César como un “parteaguas que servirá para que otros menores que pudieran encontrarse en una situación similar denuncien estos actos discriminatorios, busquen ayuda y ejerzan sus derechos fundamentales”.
Lo sucedido con el alumno de la Prevo, no es el único caso de violencia escolar, pues hace un par de días se denunció a alumnos de la Secundaria del Estado, de levantar las rejillas pluviales con la finalidad de grabar a otros estudiantes al caer sobre estos, lo que indignó a padres de familia de esta institución.
Ruanova Ortega envió un mensaje a la población sobre estos temas: que los padres mantengan comunicación con sus hijos, que sepan la relación que hay con sus compañeros de clases y hasta con los maestros, para identificar las conductas que, en un momento dado, pueden vulnerar la integridad física y emocional de los niños, niñas y adolescentes.












