Derivado de la forma en cómo se ha utilizado el espacio urbano, Tuxtla Gutiérrez es todavía un hábitat adecuado para muchas especies de aves, de acuerdo al biólogo investigador Esteban Pineda Díez.
Para el profesor de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) esta situación obedece a que existen varios parques con abundantes áreas verdes y el río Sabinal, a pesar de que está muy contaminado funciona como un pequeño corredor ecológico para la sobrevivencia de especies, incluso acuáticas.
En este sentido, expresó que las aves se han utilizando como indicador de la biodiversidad en áreas urbanas en muchas partes del mundo y básicamente lo que se sabe es que la riqueza de aves disminuye en estas respecto a las áreas periféricas, sin embargo, una de las preguntas que se intentan responder en el caso de Tuxtla es determinar qué tantas especies se pierden con respecto a los alrededores.
Explicó que están contabilizando el número de aves que se registran dentro de la ciudad y en el suburbio para hacer un comparativo. “Se hizo un gradiente de urbanización y notamos que hay pérdidas, pero es menor a la que se ha registrado en otras ciudades comparado con la capital chiapaneca”.
“Es común ver parvadas de loros en esta ciudad, no obstante, estos están en alguna categoría de amenaza, pero existen dos especies que persisten en la ciudad aun en zonas muy urbanizadas, lo cual es un indicativo de que algo tiene la ciudad que todavía permite exista más diversidad”, dijo.
Señaló que a lo largo del cauce del afluente que atraviesa la ciudad existen muchos árboles que permiten que se mantenga la fauna, lo que representa fragmentos o pasillos ecológicos por donde se mueven las aves, aunado a los parques.
Tras las evaluaciones para determinar que el Sabinal está funcionando como un corredor, será útil para incidir en las políticas de manejo de la ciudad y enfatizar su importancia tanto para la flora y la fauna y establecer su conservación.
Aseveró que las aves tienen diferentes papeles ecológicos, uno de ellos es que son controladores o reguladores de poblaciones de insectos que de alguna manera pueden estar relacionadas con la salud de las personas, entre otros servicios ecológicos que pueden brindar.












