A fin de evitar más actos de corrupción en México y en Chiapas, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del Gobierno Federal ha puesto “el ojo” sobre las actividades que llevan a cabo los notarios, situación que también abona a un tema de transparencia en los aspectos de fe pública, dijo Carlos Méndez, auditor certificado en Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.
En ese sentido, comentó que los datos muestran que en los últimos 20 meses se han recibido ocho millones de reportes pero, apenas, tienen registrados 97 mil 984 (pero en ceros) por parte del personal de las notarías.
Esta situación, advirtió, genera preocupación para las autoridades, en el sentido de que dichas operaciones no superan el umbral y, un segundo punto, es que no están detectando actividades ilícitas y tampoco se puede confiar (sin investigación previa) en las declaraciones que da un cliente.
Identificación
Méndez recordó que, lamentablemente, algunos notarios tienen la mala práctica de no incluir los datos que el mismo usuario comparte, como la cédula de identificación oficial, declaran que las firmas son elegibles o, en el peor de los casos, aplican la de copiar y pegar en lo referente al objeto social.
Evitar estos vicios, remarcó, es fundamental para determinar si hay o no actividades vulnerables; si no se verifica el capital de los accionistas, puede traer como riesgo el lavado de dinero. En su opinión, los notarios tendrían que recibir capacitación especializada, para prevenir operaciones con dinero de procedencia ilícita, también para detectar acciones inusuales con prestanombres, práctica muy común cuando el perfil no concuerda con lo reportado.
Lo que hacen los prestanombres, recordó, es que facilitan sus datos y permiten la suplantación de identidad para proteger a alguien más que, seguramente, está cometiendo un delito.
Añadió que es necesario que personal de las notarías se actualicen para detectar las “operaciones internas preocupantes”, es decir, la supuesta colaboración (no voluntaria) con el crimen organizado para lavar dinero o cometer acciones ilegales.












