Umas, viciadas y sin resultados concretos

Umas, viciadas y sin resultados concretos

Productores de especies reguladas en Chiapas evidencian que las Unidades de Manejo Ambiental (Umas) se viciaron y dejaron de ser productivas pese al esfuerzo institucional y las necesidades de repoblación y manejo sustentable de flora y fauna en la entidad.

Ante la oferta de recursos promocionados por la Semarnat, existen denuncias que vinculan a funcionarios de nivel medio, capacitadores y productores, quienes habrían dejado de lado la sana competencia para abrir Umas y estarían compitiendo por los recursos que pocas veces se ejecutan.

En este contexto, recién venció el período de inscripción de la convocatoria 2016 para las Unidades de Manejo para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (Umas), la cual otorga subsidios económicos para iniciar o seguir desarrollando proyectos de conservación de flora o fauna en Chiapas.

Al respecto, Amado Ríos Valdéz, delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), informó que para este año se tuvo una recepción de 110 aspirantes en Chiapas.

En entrevista para Cuarto Poder, el delegado explicó que la inscripción de proyectos de este año tuvo una demanda moderada, en comparación con años anteriores, cuando se inscribieron de 400 a 600 proyectos.

Agregó que se mantiene una incesante lucha por mantener acciones de transparencia en los procesos de adjudicación de proyectos, aunque el quehacer no es sencillo pues se arrastran vicios del pasado.

Cabe destacar que en el 2010 se abrió por primera vez el subsidio destinado a Umas en Chiapas, por lo que cada unidad podría recibir alrededor de 200 mil hasta dos millones de pesos.

A partir de dicha fecha comenzaron a suscitarse presuntos desfalcos denunciados por sociedades operadoras, por parte de funcionarios de la Semarnat y asesores técnicos de las unidades de conservación, fraude que hasta el momento ascendería a 400 millones de pesos.

Entre los nombres que figuran como sujetos a investigación se encuentra Patricia Gordillo Toledo, ex jefa del Departamento de Vida Silvestre de 2010 a 2015, y Rodolfo Tamayo Ruiz, ex subdelegado de Gestión para la Protección Ambiental y Recursos Naturales de Semarnat, como detalla la denuncia SPP”A”/ODP/297/2014, ante la Procuraduría General de la República (PGR).

La denuncias señalan que en las presuntas irregularidades en los procesos de asignación y manejo de UMA estarían vinculados además asesores técnicos, como Juana García Palomares, Manuel Anzaldo Meneses, Manuel Anzaldo García, Bárbara Aguilar, Orlando Calderón Mérida, entre otros.

El modus operandi de estos técnicos consistía en asesorar por un mes a los productores beneficiados, consultas con un costo de 200 a 400 mil pesos, cantidades que representaban del 30 al 50% del subsidio total, destinado a la unidad, así lo citan los expedientes levantados ante la Procuraduría General de la República (PGR).

Denuncia

Afectados como Rafael Hernández Díaz y Joaquín Reyes Fernández, sostuvieron que Juana García Palomares y Barbara Aguilar fungían como enlaces ante la Semarnat, para que los proyectos inscritos por los productores fueran beneficiados. La autorización dependía del “diagnóstico” que Gordillo Toledo generaba al encargado financiero de autorizar de 800 mil hasta cuatro millones de pesos a las propuestas.

En entrevistas por separado, aspirantes que por años han intentado obtener el subsidio a través de la vía legal, se mostraron preocupados ante los candados interpuestos en la reciente convocatoria de Umas.

Dicho percance se debió a la clausura de recursos económicos para venado cola blanca, iguana y jabalí, debido a que hay una saturación excesiva por parte de estas especies en todo el país, sostuvo Ríos Valdez.

Además, productores ya establecidos dijeron que en 2015 y 2016 las reglas de operación han cambiado de manera negativa, pues no se apoya a las Umas de iguana verde, venados cola blanca y pecarís de collar, con lo cual resultan afectados alrededor de 300 a 200 compañeros, de los cuales 150 ya cuentan con una unidad.

“Somos sabedores que la bióloga Martha Gordillo Toledo ha sido despedida por el fraude que cometió con Juana García Palomares y Manuel Anzaldo Meneses, que asciende a 400 millones de pesos, los cuales hacen falta y se han robado, afectando a varios compañeros de Umas”, dijeron los productores.

Por lo anterior, los perjudicados hicieron un llamado a las autoridades correspondientes y al gobernador Manuel Velasco Coello, para que juntos intercedan y castiguen este fraude, por el que muchos productores están en riesgo de ir a la cárcel, por culpa de las personas anteriormente mencionadas.

Manuel Antonio Zepeda Grajales, dueño de la Uma Villa Acacia, y especialista en producción de venados cola blanca, dijo que Juana García y Ansaldo Meneses, le pidieron la suma de 10 mil pesos para poder dar seguimiento a su unidad, y que la misma fuese beneficiada con el subsidio.

“Si usted quiere caminar derecho, no se puede. Semarnat -en rangos medios- pone un stop al progreso de las Umas. Nos brinde o no recursos, siempre exige que nos acoplemos a las temporadas de venta y cumplamos con ciertas tasas de crecimiento, es decir la secretaría impone sus reglas”, comentó Zepeda Grajales.

El productor, sostuvo nunca haber recibido ningún recurso por parte de Semarnat, aunado a esto, Grajales dijo haber inscrito su proyecto cinco veces en la convocatoria de la misma dependencia, de las cuales ninguna logró salir beneficiada.

Asimismo, el productor agregó que en 2014, cerca de 60 Umas se iniciaron en Tuxtla Gutiérrez, de las cuales actualmente solo subsisten el 5% de ellas. En este contexto, las investigaciones señalaron que las Umas propiedad de García Palomares, ubicadas en el municipio de Berriozabal, recibían más recursos.

Finalmente, el productor resaltó que cuando Villa Acacia tuvo éxito, la unidad llegó a contar con 32 venados cola blanca pura sangre, mismos que fueron certificados a nivel nacional como auténticos cérvidos chiapanecos.

“Si un día llega algún recurso para la Uma la volveré a echar andar, y si no, pues que se vaya acabando sola”, concluyó Zepeda Grajales.

Especialista

Carlos N, especialista y asesor técnico de Umas hasta el 2014, acreditado por la Semarnat, expuso que la corrupción en las unidades de conservación no es solamente de funcionarios y capacitadores, sino también por parte de los productores.

“Yo fui asesor técnico durante algún tiempo, y debido a la falta de pago por parte de los productores a mi trabajo, me fui desilusionando y en 2014 lo dejé por completo”, explicó.

El especialista resaltó que en la elaboración del proyecto que se lleva a cabo de manera conjunta entre el asesor y el productor, existe un apartado que especifica el pago destinado al asesor, para que el beneficiario del subsidio no tenga que colocar de su bolsillo para solventar el servicio de la administración de la Uma.

Por lo anterior, algunos productores denunciaron cobros desmedidos de asesores técnicos, siendo que estas cuotas ya se encontraban contempladas desde el recurso destinado por el Gobierno federal.

Carlos N, visiblemente triste señaló que la mayoría de los proyectos en los cuales el Gobierno aporta ciertas sumas económicas, terminan siendo mermadas por el reparto de dinero a los funcionarios que autorizaron dicho recurso, el cual llega en un 50 por ciento al beneficiario.

Con base en su experiencia, el asesor dijo que siempre se apegó a las normas, ya que ningún capacitador debe cobrar al productor, panorama contrario al que la mayoría de los técnicos hacen.

“El técnico que es flojo no lee todas las normas, no se entera de que puede ganar mucho más, incluso hasta 100 o 150 mil pesos, pero por no investigar y tomar el camino de la vieja escuela, castigan el dinero del productor, dejando a las Umas en agonía”, sostuvo.

Ante el desprestigio que generó el abuso de confianza por parte de los asesores a los productores, estos últimos comenzaron a castigar a sus técnicos, pagándoles a cuenta gotas, hasta que terminaran el período de capacitación y administración del proyecto.

Esto último, aseguró el consultor, eran posturas que tomaban los productores para no quedarse sin capacitación, pero para otros fue el pretexto idóneo para destinar parte del subsidio a intereses ajenos a la Uma.

El especialista, fue puntual al decir que una medida que debería tomar en cuenta la Semarnat para contrarrestar este tipo de situaciones, es depositar a dos cuentas distintas, una del productor y otra del asesor, el recurso destinado, con lo que se evitarían roces entre ambas partes, de tal manera que la Uma prosperaría sin contratiempos.

Iguana, la especie más redituable en Umas

En el año 2009 Carlos N inició sus labores como asesor técnico en una Uma de iguana verde en la costa de la entidad. Debido a esta experiencia, él mismo dijo que “la especie más redituable es la iguana, por su sistema de producción”.

Lo anterior, debido a que una iguana joven puede llegar a tener de 20 a 40 huevos, y aunque por naturaleza la especie tiene demasiados depredadores, con un manejo adecuado, la mayoría sobrevive.

La Uma en la que trabajó Carlos N fue beneficiada en aquella ocasión con un monto de 400 mil pesos, dinero que fue destinado por completo a la unidad. Con ello se dio un manejo adecuado a las iguanas, con lo que se logró que el 80 por ciento de éstas sobrevivieran hasta la etapa adulta.

“El primer año de cosecha se obtuvieron alrededor de 4 mil iguanas, y fueron liberadas aproximadamente mil 600. En el segundo año desovaron alrededor de 400, obteniendo un total de 15 mil crías, una producción sorprendente ante los ojos de los directivos de la Semarnat a nivel federal”, dijo el consultor.

El especialista agregó que las iguanas son altamente redituables al venderlas como mascotas, pues como alimento no son rentables debido a que se tienen que criar hasta por tres o cuatro años para que alcancen una talla adulta, y no es comprada en menos de 150 pesos.

Cabe destacar que México produce amplias cantidades de iguanas, no obstante el número no es suficiente para la demanda que tiene en el país, por lo que la mayoría de las iguanas provienen de El Salvador, debido al clima, factor por el que a los 15 días de nacida resulta positiva para su comercialización.

Por norma, en el país no se pueden vender iguanas si no tienen tres meses de edad, por ello El Salvador en 2010 logró introducir de 20 a 30 mil iguanas a nivel nacional. Aunado a que el nacimiento de las iguanas se daba en el mes de febrero, debido al clima, llevan cinco meses de ventaja al país.