En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, el sector Salud en Chiapas recordó la importancia de atender este padecimiento que causa una muerte silenciosa.
“La única manera de saber si se es hipertenso o no consiste en medir la presión arterial dos veces al día durante 15 días. Si una persona tiene más de 140/90 de presión, es candidato a padecer esta enfermedad”, precisó el cardiólogo Enrique Gómez Álvarez, Jefe de la División de Cardiocirugía del Issste, ante la necesidad de que la población derechohabiente adopte una cultura de detección temprana de esta patología denominada “el asesino silencioso”.
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, el especialista destacó que se trata de un padecimiento crónico que no presenta sintomatología, pero puede dañar órganos como el corazón, el cerebro y los riñones, cuyas complicaciones pueden derivar en infartos al miocardio y en accidentes cerebrovasculares.
“Cuando sube la presión arterial el corazón tiene que trabajar más y el daño a las arterias se incrementa notablemente. Además, puede ir acompañada de comorbilidades como la diabetes”, apuntó el especialista.
El Anuario Estadístico establece que en 2017 se aplicaron un millón 782 mil 289 pruebas de tensión arterial de primera vez y dos millones 830 mil 020 subsecuentes, de acuerdo con el reporte de Detección y Control de Enfermedades No Transmisibles (crónico degenerativas).
Con base en el Informe Financiero y Actuarial (IFA 2017), en el 2016 la prevalencia de hipertensión en el Instituto fue de 14.2 por ciento equivalente a 1.07 millones de derechohabientes con la enfermedad, además de ser la primera causa de consulta externa en el ISSSTE (11.6 por ciento).
Por grupos de edad, este último informe indicó que los mayores de 70 años presentaron el mayor número de pacientes con 349 mil 327 (32.6 por ciento), seguido por derechohabientes de 60 a 69 años de edad con 304 mil 814 (28.5 por ciento).
El especialista Gómez Álvarez enfatizó la importancia de la detección oportuna y el tratamiento adecuado de la hipertensión porque puede desencadenar infarto al miocardio y enfermedad cerebrovascular.
Cabe destacar que el IFA señala que las enfermedades del corazón en 2016 ocuparon el primer lugar entre las 10 principales causas de mortalidad hospitalaria en la Institución en 2016 (15.2 por ciento), mientras que las enfermedades cerebrovasculares se ubicaron en el sexto (6.1 por ciento).











