José Arlei Santiago Lara desde hace 25 años trabaja en Correos de México, lugar donde ha crecido laboral y profesionalmente, iniciando como cartero para después convertirse en administrador, en reconocimiento a su esfuerzo y dedicación.
En 1991 comenzó a trabajar como cartero, oficio que desempeñó durante ocho años, para después convertirse en jefe de carteros, cargo que ocupó durante un año y al poco tiempo fue ascendido a administrador, por su empeño en cada uno de los puestos asignados.
Recordó que su día comenzaba a las ocho de la mañana. Al llegar a la oficina le asignaban la ruta para la entrega de cartas, jornada que concluía siete horas más tarde.
“Una de las ventajas de ser cartero es que aprendes a relacionarte con muchas personas, conocí a mucha gente del lado Oriente, pues era mi ruta, logré hacer buenas amistades, las cuales hasta la fecha conservo”, expresó.
Ahora como administrador, José Arlei tiene una responsabilidad mayor, ya que supervisa la recepción y envío de cartas y paquetes, además de garantizar la entrega a los destinatarios.
Mencionó que actualmente trabajan 50 carteros distribuidos en toda la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, y a quienes Correos de México les hace entrega a cada uno de aproximadamente 350 cartas diariamente para su reparto.
“Hay días donde el número de cartas a entregar aumenta al ser correspondencia de bancos y empresas, en este tipo de entregas no es necesario obtener la firma del destinatario, a diferencia de las particulares, donde es necesario la corroboración de recibido”, dijo.
Dentro de sus anécdotas, recordó que los perros han sido uno de los principales enemigos de los carteros, ya que varias veces se salvó de ser mordido.
“Había un perro que me ladraba cada vez que me veía llegar, la mascota se encontraba en la azotea y un día se acercó demasiado a la orilla y se cayó, afortunadamente no le pasó nada, pero desde ese día me dejó de atacar”, recordó.
Además, añadió que las historias de amor a través de las cartas no hacían falta, mencionando el caso de una joven que semana a semana esperaba la llegada del escrito de su novio, que se encontraba en la Ciudad de México.
“Cuando llegaba a su casa, su sonrisa cambiaba, para ella era de un significado especial el poder leer palabras de su amor, muchas veces me agradeció que yo le entregara las cartas”, externó.
Comentó que a Chiapas llegan cartas y paquetes de varias partes del mundo como China, Japón y Estados Unidos, “los chiapanecos acostumbran a enviar comida y artesanías a sus familiares, siendo Estados Unidos y España los principales destinos”.
Para José Arlei Santiago Lara, su trabajo no lo desempeña con dificultad, “si realizas algo que te gusta jamás lo verás difícil” y concluyó que esta labor le ha dejado grandes experiencias y satisfacciones, por lo que espera continuar por muchos años en esta importante actividad.












