Un reportero con historia

Un reportero con historia

Comenzó en 1975. Ha pasado por periódicos, radio y televisión. Fue autodidacta y luego egresó de la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Tiene “reserva” por las nuevas tecnologías, en todos los medios reconoce “la magia” del periodismo. Es Antonio Mendoza Náfate (Tuxtla Gutiérrez, 1953), un reportero con 40 años de trayectoria ininterrumpida que afirma, “no pienso en jubilarme todavía”.

El Club de Periodistas Primera Plana le entregó recientemente un reconocimiento a su trayectoria de 40 años en la vida periodística chiapaneca: “al principio ‘no me caía el veinte’ qué mérito tiene llegar a 40 años, pero se trata de incentivar a las nuevas generaciones”.

Los inicios

“Empecé en el año de 1975 escribiendo en el diario El Planeta de Chiapas, de don Rafael Revueltas Marín, que tenía su taller en la 1ª Sur entre 9ª y 10ª Poniente. Antes, ahí era Esmesa. Siempre aquí en Tuxtla. Inicié de manera autodidacta, pero ya en el año 1990, cuando fue gobernador Patrocinio González Garrido, nos quitó los premios, porque dijo: “no se saben poner de acuerdo ni para premiarse”, y anunció que a cambio de eso, nos iba a traer la carrera de comunicación”.

“Abrió dos carreras: una en la Unach, para todos los que quisieran tener una preparación académica, para darnos las teorías y el conocimiento científico. Y se abrió otra en la Escuela de Enfermería, con maestros de la UNAM y de la Carlos Septién García, que fue la que nos validó a nosotros. Yo tengo mi título de periodista de la Carlos Septién”, afirma orgulloso.

Haciendo un recuento de 40 años: ¿con cuál se queda?, ¿con el periódico, la radio o la televisión?

“Todo tiene su magia. La prensa escrita es fascinante. Comencé en prensa escrita en El Planeta, de ahí me pasé al Diario Popular Es!, todavía me tocó una partecita con don Gervasio Grajales. Aunque ya estaba muy grande, pero alcancé a conocerlo, platiqué muchas veces con él. Cuando se retiró don Gervasio sigo con Alfonso Grajales y Sergio Emilio Espinoza.

Náfate comenzó en radio con Augusto Solórzano en 1985, en el programa Reporteros en Acción.

Él escribía la nota y don Augusto la leía. Así era hasta que don Augusto pagó el “desplazamiento” de voz al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio (STIR).

“Nada más le mandaba la nota, me quedaba el sonido y una cosa me llevó a otra: hacía la nota, se la presentaba a don Augusto y yo estaba ahí. Él leía y yo le ponía sonido, pero mi voz no aparecía. Hacía mi edición, quitándole mi voz. Un día me dijo don Augusto: ‘ya estoy pagando el desplazamiento de voz, mételo tú’, y yo no quería, solo quería llevar la información. Me costó mucho, pero por fin acepté. Eso ya fue por ahí de 1987”, recuerda con emoción.

Llegó a la incipiente Red Radio Chiapas a invitación de Enrique García Cuéllar a finales de 1989. Ya estaban Canal 10 y Canal 5. Vio nacer la red de estaciones del hoy Sistema Chiapaneco de Radio, Televisión y Cinematografía (SCRTyC). Don Antonio Mendoza Náfate considera que el ejercicio periodístico está hoy, mejor que antes, porque por lo menos “ya pagan un sueldo”, cuando antes, “tú pagabas para pasar tu información”.

“Antes no pagaban. Los que querían pasar su nota en radio tenían que pagarle al conductor para que pudieran participar en radio. Afortunadamente a mí no me cobraban, pero muchos sí pagaban: no había periodistas”, recuerda.

“Ahora ya hay empresas que pagan. Casi todos los periódicos tienen reporteros pagados y les dan seguros, tienen derecho a Infonavit. Antes no, antes no pagaban, teníamos que trabajar en algo más y el periodismo era como un hobby, como ir a jugar fútbol: yo me dedicaba a reportear”, dice.

¿Cuál es la opinión que usted tiene de esta nueva camada de periodistas que con sus redes sociales son por sí solos un medio de comunicación hoy en día gracias al Internet?

“Siento que es algo bueno que estén utilizando las herramientas modernas, los jóvenes periodistas, las nuevas generaciones ya tienen más apoyo, más ayuda, porque la carrera ya está aquí. La Unach ya está, hay varias empresas privadas que tienen comunicación: ya hay más campo de acción. A los fotógrafos ya les pagan, antes era muy difícil, era más romántico, daba mucho glamour, pero no dejaba para vivir”, apunta.

Ahora su fuente de información es el Congreso del estado, desde donde concede esta entrevista. “De estos 40 años de mi trayectoria, 15 años estuve “suelto” y después estuve en radio como 10 años y como 15 llevo en televisión. En el SCRTyC llevo 25 años”, dice con orgullo, cuando se le pregunta por su historia.

“Vamos buscándole, pero lo veo que es más de jóvenes, los jóvenes nacieron con su chip integrado y a nosotros nos dicen que somos ‘migrantes cibernéticos’ porque no nos metemos mucho todavía.”

“No utilizo el Facebook, no utilizo el Twitter, sí utilizó el correo electrónico, sí utilizó el WhatsApp, pero veo que hay muchas aplicaciones, muchas cosas, y no me da tiempo, porque estoy metido en la televisión, queriendo regresar a prensa escrita: quiero empezar a escribir crónica periodística”

“A mí me fascina, me gusta el periodismo; hay quien dijo que es ‘el mejor oficio del mundo’. Me gusta mi trabajo, me gusta servirle a la comunidad, me gusta hacer amigos y mientras yo pueda y esté sano –gracias a Dios estoy entero—pues ahí vamos”, dice sonriente”

“A veces me dicen: ¿cuándo te vas a jubilar?, no creo que me jubile, creo que me voy a seguir de largo: ¿qué voy a hacer en mi casa?”, concluye y se prepara para sacar su orden de trabajo con una entrevista”