Un salario que garantice vida digna

El senador por Chiapas, Roberto Albores Gleason, aseguró que al aprobar desvincular al salario mínimo de más de 149 ordenamientos legales que lo toman como unidad de pago de diversas obligaciones, como multas y créditos, se da el primer paso para fortalecer el ingreso de los trabajadores.

Albores reconoció que más de siete millones de personas que perciben el salario mínimo no pueden, con ese ingreso, comprar una canasta básica, ni garantizar el bienestar de su familia, por lo que puntualizó que se deben implementar muchas más acciones para elevar la calidad de vida de la gente.

Sin embargo, sostuvo que la desincorporación del salario mínimo es un importante paso que permitirá establecer una nueva política salarial en la que se elimina el obstáculo que ha limitado el incremento real de las percepciones de los trabajadores.

Roberto Albores destacó que se requiere sentar las bases para que todos los mexicanos alcancen una calidad de vida óptima y no “vivan con la incertidumbre de si van a tener para comer el siguiente día”, al tiempo que confió en que la reforma a los artículos 26, 41 y 123 constitucionales para crear una Unidad de Medida y Actualización (UMA), sea aprobada a la brevedad también por los diputados.

Consideró que el salario mínimo se convirtió equivocadamente en una unidad de cuenta utilizada para establecer asistencias sociales, compromisos tributarios o multas de tránsito, o dar financiamientos o asignar recursos a los partidos políticos, en vez de ser una base de pago para la contratación y remuneración de los trabajadores.

Refrendó el compromiso de incrementar con responsabilidad el poder adquisitivo del salario, para dar respuesta a millones de familias.