Con 10 años de experiencia profesional, Heidy Berenice Sánchez Muñoz es una de las tres mujeres brigadistas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en la región Soconusco; sus conocimientos los aplica en la extinción de los incendios forestales que se presentan en los alrededores del volcán Tacaná, la montaña más alta del sureste de la República Mexicana.
Recibió entrenamiento por parte del personal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y de la Conanp; los ejercicios consistieron en cargar una mochila con 20 kilogramos y caminar durante 45 minutos para recorrer 4.8 kilómetros; ella completó la prueba en 43 minutos.
También participó en actividades para la selección de una brigada élite; el reto se llevó a cabo a mil 200 metros de altitud y consistió en cargar 20 kilogramos en una mochila, más el equipo de protección personal y una herramienta, haciendo un total de 45 kilogramos.
Extinguir los incendios forestales, remarca la técnica operativa, no sólo es una actividad para hombres, las mujeres la pueden hacer de forma profesional y cuentan con las mismas capacidades, todo está en la formación que tengan.
Recuerda que comenzó sus funciones con labores básicas, las cuales consistían en hacer la base de datos de los incendios forestales que se registraban en las Áreas Naturales Protegidas, sin embargo, su preparación le permitió escalar niveles.
“Cuando iba a capacitaciones me sentía algo rara que era la única, a veces, éramos dos; me fue gustando”, relata para Cuarto Poder. A diferencia de otros trabajadores, su preparación ha sido más especializada, incluso ha viajado a Guadalajara y también ha representado a la Conanp para viajes al extranjero.
La joven brigadista describió que las complicaciones más importantes que enfrenta cuando se presentan incendios forestales en el Tacaná -una montaña que se ubica a cuatro mil 100 metros sobre el nivel del mar- es el ascenso al cráter; la altitud de la reserva obstaculiza moverse con mayor rapidez, sumado a que el personal lleva mochilas, equipo de protección y herramientas.
Sus conocimientos sobre los incendios forestales le han permitido llegar hasta el Cañón del Sumidero; en esa reserva natural ubicada en zona Metropolitana del estado también ha utilizado su mochila y sus herramientas para extinguir llamas y detener parte de lo que afecta al medio ambiente.
Sus primeras capacitaciones, recuerda, las tuvo en Guadalajara, la llevaron a realizar una brecha cortafuego y los compañeros que estaban con ella le alentaron a terminara la actividad.
Lo que ahora viene en su desempeño profesional, enfatiza, es otro proceso vinculado a los liderazgos en la dependencia donde labora (Conanp).
El valor que tienen las mujeres, remató, se puede expresar en cualquier ámbito, ella lo hace defendiendo al medio ambiente a través de la sofocación y eliminación de los incendios forestales en la reserva del vocal Tacaná.












