Marco González Ú (Enviado especial). * CP. Refrigeradores, televisores, computadoras y otros enseres electrodomésticos se descomponen constantemente por los altibajos de la corriente eléctrica en las comunidades comprendidas entre los municipios de Jaltenango La Paz y San Isidro Siltpec (como le denomina la gente de antes).
Además se hace un cobro excesivo por un servicio que no es constante y ni para cuándo se solucionen de una vez por todas estas anomalías.
Desde hace cuando menos dos décadas, la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) se comprometió a poner una subestación para evitar los cortes de energía, los cuales son ahora más constantes.
En ocasiones tarda hasta 18 horas en volver el servicio. Los perecederos que se echan a perder en las casas y comercios y éstos suman millones de pesos. CFE no sólo jamás repone gastos, sino que sus cobros son desmedidos, fuera de cualquier realidad.
Ante el nulo avance, algunos pequeños productores del sector social del café, empresas y ciudadanos comunes y corrientes han empezado a buscar opciones en los paneles solares, pequeñas plantas de gasolina o diesel para no depender de la paraestatal, porque nadie sabe cuándo les cumplirán la promesa de tener un servicio constante o que les cobren lo justo.
La mala calidad de la energía eléctrica molesta a las personas que en más de una ocasión han visto dañados sus electrodomésticos. La gente de escasos recursos no se puede dar esos lujos, porque en esta zona pobre de Chiapas todos los esfuerzos están destinados a la educación de los hijos, la alimentación y preservación del medio ambiente, no para andar tirando el dinero por culpa de la paraestatal CFE.
La esperanza de la gente en que alguna vez la zona tenga una subestación de la CFE, se basa en que quizá con la próxima construcción de una ciudad rural, entonces se vea obligada la paraestatal a cumplir su promesa.
Mientras, algunos se desesperan y buscan opciones como la familia de Matiniano Moreno, que ha instalado una pequeña planta diesel en Rancho Bonito.
Algo similar ocurre en otras comunidades.
En la comunidad Matasano, en el municipio de Siltepec, por falta de un buen servicio de energía eléctrica las carnicerías de la zona son portátiles o ambulantes; se lleva la carne de comunidad en comunidad anunciando a grito o con un pequeño altavoz colocado sobre el toldo del camión, que se ha sacrificado una elegante res y que la gente pase a comprar la carne cuanto antes.
La gente observa el canal de la res colgada en el camión y el carnicero va realizando los cortes conforme los solicite el comprador. Debe vender cuanto antes todo el animal si es que quiere tener alguna ganancia. Por no tener confianza en el servicio de la energía eléctrica no se puede poner a refrigerar la carne sobrante, porque nunca saben cuándo habrá un corte del servicio ni por cuánto tiempo.
Los medicamentos que requieren mantenimiento en frío como las vacunas, corren enormes riesgos porque no hay forma de asegurar que los consultorios tendrán el servicio ininterrumpido de energía eléctrica.
Ese es otro de los factores negativos para desarrollar la región.
No es posible que aquí, donde se preserva la naturaleza que da origen a los escurrimientos de arroyos y ríos que nutren al Grijalva, no tengan una buena calidad de energía eléctrica.
Ojalá y las autoridades resuelvan este problema que genera descontento social, es el clamor.











