"Miami * Notimex. México confía que con el Acuerdo Nacional por la Seguridad se logrará cambiar la situación de inseguridad del país, manifestó ayer Monte Alejandro Rubido García, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de México.
""Tenemos la plena seguridad y certeza de que en el Acuerdo Nacional donde se establecen fechas, compromisos y responsables vamos a tener las modificaciones tanto en la vertiente de operación como estructural para cambiar la situación"", dijo el funcionario.
Al participar en la XII Conferencia de las Américas, Rubido García afirmó que este nuevo enfoque obedece a que el modelo mexicano de combate al delito ""dejó de ser funcional hace varios anos"".
""En México existen más de mil 600 corporaciones policiales las cuales tienen estructuras y equipo diferenciado lo que hace poco viable una buena operación coordinada"", anadió.
Ante funcionarios de la región y académicos, Rubido García atribuyó la violencia ""excesiva"" en el país, entre otras cosas, a que México dejó de ser un país de tránsito de drogas para convertirse en un país de consumo y de los cárteles delincuenciales.
""Antes solamente disputaban el trayecto de la droga y hoy en día se están disputando palmo a palmo en cada estado de nuestro país, cada municipio, en cada colonia, en cada barrio, para ver quien es quien puede comercializar la droga en el nivel del narcomenudeo"",
aseguró.
En un panel sobre Seguridad en América Latina, Rubido García dijo que ""la violencia exacerbada"" que se ve en México es una de las formas en la cual ""los delincuentes pueden saldar las cuentas que no se pueden disputar ante los tribunales"".
Destacó que el crimen organizado ha apostado a generar un efecto mediático con las decapitaciones que se dan una vez que el sujeto ya estaba muerto, pues en estos casos no se trata sólo de cobrar esa vida, sino de mandar un mensaje a la ciudadanía y al gobierno.
""Estas acciones tiene como primer objetivo marcar su territorio, segundo amedrentar a la policía y tercero tratar de crear que el temor ciudadano provoque un ´impasse´ entre el Gobierno y la sociedad en su lucha contra el crimen organizado"", enfatizó.
El problema de la violencia generada por el narcótrafico no es exclusivo de México y exige ""una reflexión de maneral global"" ante la posibilidad de que una mezcla de grupos ideológicos radicales con criminales lleve a una ""guerra postmoderna muy riesgosa"", agregó.
En el panel, Samuel Lewis Navarro, vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, dijo que la seguridad es uno de los mayores retos de las sociedades latinoamericanas y que el delito tiende a ser cada vez más organizado con maras y cárteles de drogas.
Advirtió que la penetración del crimen organizado en las instituciones es una amenaza para los gobiernos, por lo que se requiere de una profesionalización de las policías y un sistema judicial limpio y eficiente.
En la cita se dio a conocer un informe según el cual en América Latina muy pocos delincuentes van a la cárcel: mientras que en Estados Unidos de cada 100 mil habitantes 738 están en prisión, en Argentina el promedio es de 148 y en Venezuela de 48.
Un artículo que publicó la revista Foreign Policy cataloga a Caracas, Venezuela, al frente de la lista de cinco ciudades con los índices más altos de ""violencia brutal y homicida"".
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