Una forma de ofrecer contenido diferente

El profesor Noé Zenteno todavía guarda varios ejemplares de los suplementos que editaba en Cuarto Poder. Samuel Meneses / CP
El profesor Noé Zenteno todavía guarda varios ejemplares de los suplementos que editaba en Cuarto Poder. Samuel Meneses / CP

Después de tomar experiencia en el diseño editorial, incluso de vivir la introducción de la computadora en esta labor, una vez que egresó de la carrera en Ciudad Juárez y Ciudad de México, Noé Martín Zenteno Ocampo migró a Chiapas, de dónde es su familia, para buscar nuevas oportunidades y hacer raíces. En ese nuevo comienzo se incorporó al equipo de Cuarto Poder.

Contar ya con experiencia laboral le ayudó a incorporarse a la producción editorial. En el equipo que le tocó en ese entonces trabajó algunas cosas en el diseño general, pero su principal función fue editar los suplementos que apenas comenzaban a tomar fuerza en la prensa local.

Cuenta que le tocó desde el inicio a encargarse de los suplementos, porque ya tenía experiencia; en ese tiempo era complicado generar contenido porque no había internet, inteligencia artificial, sólo se contaba con agencias de noticias, pero también había que buscar entrevistas y generar información propia.

No era una edición diaria, sino semanal; aún así, había que cumplir con cierta agenda. Al ser un periódico, el ritmo era muy sistemático, por lo tanto no podía quedar mal en las fechas programadas de publicación, pero se acostumbró a la dinámica que lo mantenía en movimiento.

¿Cuál fue el primer suplemento que editó?

El primer suplemento que se lanzó se llamaba Conexión. Es interesante decirlo ahora, porque se enfocaba en el internet, cuando era noticia y novedad.

Había titulares de que podías hacer amistades por internet, que podías buscar empleo por internet, y así varios relacionados, porque era algo súper novedoso.

También trabajamos con dramatizaciones de lo que pasaría con el tiempo, como el cambio de siglo, un posible colapso de los equipos, una catástrofe, los virus digitales.

Parachicos

El ahora docente universitario platica que después iniciaron con el suplemento Parachicos, que sorprendentemente sigue publicándose casi 30 años despúes. Este fue un proyecto estudiantil del Tecnológico de Monterrey, con un grupo de la licenciatura en Comunicación, por conducto de la maestra María Eugenia Díaz de la Cruz (la primera editora del suplemento) que se acercó al periódico, y el profesor Noé fue vinculado al proyecto para que lo editaran juntos.

El otro suplemento que trabajó en su paso por Cuarto Poder se llamaba Evidencia, que era coordinado por Marco González. Se enfocaba en temas sociales a través de reportajes extensos desarrollados más a profundidad. Había más colaboraciones de diferentes actores sociales.

Sumado a esto también hicieron algunos suplementos especiales, por fechas importantes, que igualmente le tocó editar.

¿Cómo generaba el contenido?

Los formatos eran flexibles, en el caso del suplemento Conexión, dependiendo de lo que se tratara, tenía que nutrir la información de los medios que fueran, como las agencias de noticias, el resto había que conseguirla, a veces, con apoyo de los reporteros, y otras como editor de manera directa.

En los otros suplementos colaboraba en la parte visual y cada editor se encargaba de reunir la información necesaria para todas las páginas.

Aceptación

El profe Noé nos dice que los periódicos grandes de la época de los 90 pusieron de moda el publicar los suplementos para poder acercarse a otras audiencias y la gente los aceptó bien, porque los buscaba.

Cuarto Poder, como periódico líder desde esa época, no podía quedarse atrás ante la dinámica nacional y de otros países de ofrecer un contenido diferente.

En donde se vio la mayor aceptación de la población fue con el suplemento Parachicos, porque sacaban muchas dinámicas para hacer participar a las infancias por medio de concursos, dibujos y experimentos. Así nació, de hecho, la posada Parachicos.