La visita al Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT) supone por sí sola una experiencia excepcional, pero realizarla durante la noche es por demás indescriptible, pues el ambiente natural y la actividad de los animales durante esta hora invitan a reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente.
El recorrido
Esta vez nuestra visita comenzó a las 19:00 horas y fuimos guiados por Lucía Beatriz Barcelata Ruiz, quien suma más de tres décadas de experiencia laboral en este sitio.
Nos comparte que es considerado como uno de los mejores zoológicos de América, pues desde su creación solo alberga animales típicos de la región, pues su fundador, Miguel Álvarez del Toro, lo pensó así para poder exhibir a la fauna en ambientes muy similares a los que se encuentran en libertad.
La primera parada del recorrido es en la plaza “Morfo”, en donde se nos dan indicaciones sobre el recorrido, para después avanzar al anfiteatro ubicado a un lado del Museo Cocodrilo.
Ahí se nos pidió guardar algunos instantes de silencio y cerrar los ojos para percibir con mayor agudeza los sonidos del ambiente.
Con la luz de la luna iluminando los senderos, pudimos ver en actividad a los cocodrilos y caimanes, además de que conocer un poco sobre las aves que pernoctan en este lugar.
Paso a paso pudimos disfrutar de la actividad de mapaches, serpientes, así como de algunas aves de hábitos nocturnos y algunos felinos que habitan en Chiapas.
Para motivarte a realizar este grandioso recorrido guardaremos algunos detalles que seguramente te sorprenderán como a nosotros, pues la experiencia es enriquecida por los conocimientos de la guía.
Para hacer el recorrido
Para realizar este recorrido es necesario reunirse en un grupo de al menos 12 integrantes y concertar una cita en horario de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde en los días comprendidos entre el martes y el sábado.
Los recorridos se pueden realizar a partir de las 19:00 horas.
La información que nos comparte la guía
Desde cerca del año 2001 el ZooMAT comenzó a ofrecer esta experiencia que sin duda aporta al fortalecimiento de la educación ambiental, la cual es resultado de una iniciativa de doña Becky Álvarez, una de las hijas del fundador de este emblemático sitio.
Al respecto, la integrante del área de guías del ZooMAT, Lucía Beatriz Barcelata Ruiz, expone que tiene 33 años de experiencia laborando en este espacio.
Y una de sus mejores experiencias fue la convivencia con don Miguel Álvarez del Toro, de quien aprendió mucho y reconoce que siente amor por la naturaleza.
Reconoce que uno de sus principales objetivos, al realizar los recorridos nocturnos, es tratar de concientizar a la población sobre el cuidado de la naturaleza.
Y al finalizar el recorrido las personas se llevan una manera distinta de pensar, porque lo que se trata es de concientizar y de alguna manera dar educación ambiental a los visitantes.
Comenta que felinos, cocodrilos y búhos son algunos de los animales nocturnos, estos se adaptan al mundo de la oscuridad por varios factores, como la alimentación, clima, suelo y supervivencia.
Entrar al ZooMAT por la noche es sin duda fascinante, porque se perciben más los sonidos, los olores y se vive una experiencia distinta, comparte Lucía.












