Para disminuir la incidencia de algunos delitos en Chiapas, existe el compromiso de llevar a las instituciones escolares, particularmente secundarias y preparatorias, pláticas y talleres que permitan a los jóvenes conocer la ruta para denunciar cualquier actividad ilícita y tengan el acompañamiento adecuado de los especialistas, afirmó Jorge Luis Zenteno Zenteno, subdirector Contra la Trata de Personas en la Fiscalía General del Estado (FGE).
En una charla con Cuarto Poder, enfatizó que este delito se caracteriza por la atracción de una persona para explotarla de forma sexual, laboral, de esclavitud o hasta para traficar con sus órganos.
En nuestra entidad se han presentado casos donde menores de edad son fotografiados con fines de comercialización.
¿Qué diagnóstico hay de esta problemática en el estado?
-Decir un porcentaje sería como aventurado; según estudios, tenemos conocimiento de manera oficial de un 2 % del total de los delitos. No puedo decir no hay trata en Chiapas, sí lo hay, por supuesto. Lo que pasa es que las víctimas no se asumen como tal.
Tiene que haber un proceso psicológico, un seguimiento tardado para que las víctimas comiencen a darse cuenta que están siendo objeto de explotación, por ello no denuncian.
Estamos en colaboración con la Policía Cibernética, con el área de inteligencia de la Fiscalía, con las demás dependencias que conforman la Comisión Intersecretarial buscando posibles lugares donde sean explotadas algunas personas, y no sólo mujeres.
¿Hacia dónde va la procuración de justicia?
-Atendiendo la denominación de la ley, es erradicar la trata; no queremos una sola víctima, una sola es demasiado. No es posible que un niño de uno, dos o tres años esté siendo abusado, fotografiado y sus imágenes sean difundidas. Eso está pasando aquí en la entidad.
Nosotros si agarramos a un tratante, directo a la cárcel. Apenas ayer -23 de agosto- vincularon a uno por pornografía infantil. Tenemos la capacidad, aunque los delincuentes crean que no, de llegar con medios tecnológicos a donde tienen su domicilio.
Tengan confianza en la institución, seguimos con una campaña permanente; con la pandemia las pláticas de prevención las hemos tenido que hacer de manera virtual, apenas se calme seguiremos de manera presencial.
¿Qué apoyos hay a las víctimas, dónde denunciar?
-Contamos con la Fiscalía de Derechos Humanos, con la que colaboramos de la mano, hay dos direcciones. En esas áreas contamos con psicólogos, psicólogas, médicos, trabajadores sociales; se le da toda la atención desde el momento en que es rescatada.
Se le puede dar alojamiento, se le puede apoyar con asistencia; se les oculta para resguardar su seguridad, hay albergues y refugios donde pueden estar sin que nadie les haga daño.
¿Cómo ha cambiado la forma de ver esta actividad ilícita?
-Se realizan diversas acciones enfocadas a la prevención, entre ellas difundir (para cualquier población) que existe un delito que se llama trata, ha existido desde hace mucho tiempo y empezó a visibilizarse a principios del siglo XX.
Cuando empezaron a comprar a mujeres de raza blanca, ahí la ciudadanía empezó a protestar. Empezaron a reunirse algunos países, a decir: hay un fenómeno que no debe de existir, empezaron a hacer algunos acuerdos, sin embargo, no tuvo mucho auge.
Casi 100 años tuvieron que pasar para que ya se pudiera aterrizar con algo concreto: el Protocolo de Palermo, ahí se estableció la obligación de los países que lo suscribieron -incluyendo México-, de combatir la trata, de ayudar y proteger a las víctimas. El estado de Chiapas tuvo su primera ley en 2009.
¿Qué dice la legislación en este tema?
-Las penas en la ley de trata son variables, depende la modalidad. Por ejemplo, en el caso de pornografía infantil son bastante elevadas, hasta 30 años de prisión y la multa es hasta de 8 millones y medio de pesos, no únicamente para el que lo elabora, también para el que difunda.
En el caso del cliente, que es algo que no ha sido muy difundido, es decir, el que consume los servicios de una víctima de trata, las penalidades son hasta 40 años de prisión y multa de tres millones y medio de pesos.
Para Zenteno Zenteno, el delito de la trata de personas puede ocurrir en cualquier nivel social o económico, por eso se vuelve fundamental que exista una colaboración familiar y apoyos para los hijos, pues los tratantes saben -muy bien- cuando una víctima es potencialmente vulnerable.
A las afueras de la FGE se puso a disposición de la población los números telefónicos 961-254-2889 y 961-617-2300, con extensión 17142; ahí de pueden denunciar este delito.
“En 2009 fue cuando se crea la primera Comisión en el país contra la trata de personas, en ese entonces la conformaban 25 dependencias. Actualmente, como se ha reestructurado, la conforman 15 y la encabeza la Fiscalía”.
“Se esconden -los tratantes- con una cuenta falsa o un perfil falso, pero la tecnología nos permite llegar hasta donde se encuentren”.
“El delito empezó a visibilizarse con la trata de blancas, que es un término ya superado. No era otra cosa más que captar a mujeres para llevarlas a prostituir o a que las ejercieran como concubinas en países del norte de África, Asia y algunas zonas árabes”.
“Una sola víctima que sea abusada sexualmente, que sea víctima de pornografía infantil, es algo denigrante”.
“En la trata sexual y laboral estamos hablando del 75 % de casos, los demás estamos hablando de trabajos forzados, los encontramos bares clandestinos; en casas de masajes les dicen a las empleadas vas a trabajar de masajista, pero empiezan a tener al cliente sin ropa, es un principio de prostitución”.












