"Paulina Fernández * CP. De mole, chipilín y dulce son algunos de los diversos sabores de los tamales que las familias chiapanecas degustarán, según manda la tradición, este Día de la Candelaria.
Hoy dejarán de lado la dieta, quienes entre propósitos de año nuevo se trazaron bajar de peso, para poder saborear el tradicional platillo en medio de una celebración que da pie a misas, bendiciones de velas, imágenes del Niño Jesús e incluso bebés.
Fiesta
Cada año el olor a tamales impregna las paredes de la casa de doña Eloísa quien los elabora por encargo, sobre todo para esta fecha que se celebra, según el calendario, cada 2 de febrero en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén.
De acuerdo a doña Eloisa la tradición de celebrar con tamales el día de la Candelaria no ha perdido fuerza entre los chiapanecos que no se hacen ""rosca"" cuando les toca lucirse con la tamaliza.
Y es que, la costumbre marca que, para celebrar esta fecha, el banquete de tamales debe ser proporcionado por todo aquel al que le tocó la figura representativa del Niño Dios al partir la rosca de reyes.
Así pues, esta tradición está apoyando a la economía de personas como doña Eloísa, así como a las pequeñas y medianas empresas que se dedican a la venta de tamales.
Este año será el señor Jorge Sánchez el anfitrión de una tamaliza para dar continuidad a la tradición que desde pequeño le inculcaron y que sirve de pretexto para reunir a familiares y amigos.
Por ello, don Jorge explica que este día más que comer tamales y beber atole tiene un significado que rebasa la costumbre que según la Iglesia Católica marca el final del periodo navideño.
""Este día hacemos el 'levantamiento' del niñito Jesús del nacimiento para llevarlo al templo para realizar su presentación"", explicó.
Y es que, cada 2 de febrero las familias acuden a la iglesia para bendecir las imágenes del Niño Dios, las cuales portan ropas de gala que son hechas especialmente para la ocasión.
Martina se dedica desde hace más de diez años a realizar los ropones o vestidos de gala para esta fecha.
Tiene 22 años y asegura que desde pequeña le llamaba mucho la atención esta costumbre que la llevó a seguir el ejemplo de su madre y su abuela, quienes también se dedican a elaborar estas pequeñas prendas.
Costumbres
Según explica Martina, hay quienes acostumbran a vestir sus imágenes de alguna profesión o incluso con la camisa de su equipo de fútbol favorito, sin embargo, considera que estas prácticas se desvían de la verdadera tradición.
Así pues, para aquellos que consideran el Día de la Candelaria como un buen pretexto para una reunión con familiares y amigos, como para aquellos otros que, además, siguen la tradición católica, el 2 de febrero no pasará desapercibido.
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