Una tragedia ocasionada por malos pensamientos

Una tragedia ocasionada por malos pensamientos

Corría el año 1987 cuando una tarde, el poblado Santa Teresa se bañó de sangre, miedo y consternación al conocerse la noticia de la muerte de una hermosa mujer y el suicidio de su esposo influenciado por el mal.   

Los atroces actos se suscitaron en el kilómetro 5+500 de la carretera Santa Teresa - San Manuel, a unos cuantos metros del Orfanatorio Alfaro de la Colina Verde que, según cuenta la historia, en ese entonces fue intervenido por la policía, al parecer, porque los menores eran obligados a cometer actos satánicos.  

En este mismo lugar, de acuerdo con pobladores, vivía una pareja conformada por una joven mujer de nombre Patricia, que junto a su esposo Robert Tom, habían procreado una hermosa niña que a sus cuatro años vivió una verdadera tragedia, al ver morir a su padres.

La belleza de la joven madre no pasaba desapercibida para los hombres de la comarca que no perdían la oportunidad de manifestarle sus intenciones y elogiar su agradable carácter y hermosa sonrisa que con gran naturalidad brindaba a todos, gracias a su generosidad y gran sentido humano con la gente más humilde.

Esta cualidad en la bella mujer incomodaba a su esposo, quien en repetidas ocasiones la reprendía delante de la gente llegando al grado de golpearla por los enfermizos celos que sentía al ver que su mujer trataba amablemente a vecinos y amigos.

Patricia, radiante mujer de tan solo 22 años, vivía una vida de sobresaltos, hasta que un día su esposo, al regresar del pueblo en un brioso caballo negro, en estado de ebriedad y cegado por los celos, llegó a su casa alrededor de las 4:30 de la tarde encontrando a su hija jugado en la sala de la casa, y a su madre en los quehaceres domésticos.

Al llamarla el esposo, la joven no habría escuchado. El demonio de la ira se hizo presente en él, cuando ella no escuchó su llamado, por lo que pensando lo peor de ella, desenfundo su pistola y entró a la  cocina disparando su arma contra su inocente esposa, quien cayó al suelo sin vida, a los pies de su hija.

Cuando él reaccionó y vio lo que había hecho, decidió quitarse la vida disparándose en la cabeza, cayendo muerto junto al cadáver de su esposa que durante mucho tiempo había sido el amor de su vida.

A pesar de que la moderna casa donde vivían se encontraba a unos metros de la carretera, nadie se percató de los sucesos durante el resto de la tarde y noche, siendo hasta el día siguiente cuando los trabajadores del rancho llegaron al lugar encontrando a la niña, dormida en los brazos inertes de su madre muerta.

Después de esta tragedia, la niña de nombre Teresa, fue adoptada por su tía, quien la llevó a Estados Unidos. Después de muchos años regresó con su familia al lugar donde se dice, que los oscuros actos que se realizaban en el orfanatorio, influyeron en esta tragedia. Quienes conocen la historia señalan que el miedo los embarga al pasar por ese lugar.