En el marco del relevo que se hará en la rectoría de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) en las siguientes semanas, el aspirante a ocupar el cargo, Laureano Eliseo Rodríguez Ortiz, puntualizó que a la institución no se le debe ver como un “trampolín político”, porque lo más importante es que transcienda hacia otras fronteras con calidad en la formación de estudiantes.
Respecto a la situación financiera de la institución y de lo que haría si llega al cargo, respondió que se trata de temas complejos que deben ser atendidos por las instituciones o autoridades que correspondan, para no perder tiempo en solicitar auditorías para los personajes que ocasionaron la problemática.
No obstante, criticó que suena paradójico que algunos personajes -sin dar nombres- que llevaron a la Unach a la situación actual que enfrenta, ahora la quieran salvar.
A la afueras de la biblioteca central en Tuxtla Gutiérrez, donde formalizó su inscripción, refirió que se tiene que pensar en la Universidad de manera globalizada, situación que se logrará si hay un entendimiento interno.
“Mi formación y la experiencia nos da un panorama muy amplio de como podemos unir la Universidad, de cómo podemos encaminarla, fortalecerla de manera interna”, complementó.
El oriundo del municipio de Mitontic y de origen tsotsil aclaró que, de llegar al puesto, atendería a toda la comunidad universitaria de manera plural e incluyente.
Formación
Rodríguez Ortiz es egresado de la Facultad de Ciencias Sociales en el área de Economía, tiene una Maestría en Desarrollo y Ayuda Internacional, así como un doctorado en Estudios del Desarrollo Global, carreras.
Según él, quiere aportar su “granito de arena” para cambiar la imagen de la institución, porque no está buscando el “puesto por el puesto” o generar riquezas a partir de su salario.
Inclusive, dentro de sus propuestas contempla entregar la mitad de su sueldo a los estudiantes que así lo requieran. “No soy un político más, ni estoy de relleno”, aclaró.
Con el respaldo de líderes e integrantes de organizaciones sociales, insistió en que tiene la capacidad para ordenar a la máxima casa de estudios y para cambiar la imagen que proyecta en la entidad y a nivel nacional.
“Uno no viene aquí y se inscribe para perder, yo vengo para ganar, estoy consciente que puedo hacer un buen papel, cumplo todos los requisitos académicos, tengo la experiencia”, puntualizó.
Finalmente, remarcó en la necesidad de trabajar en la calidad académica y en la internacionalización de la Universidad; no obstante, ahora se debe aceptar a una nueva generación de líderes en la institución.












