La Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) vive un serio problema estructural histórico en cuanto a que gasta más de lo que recibe. La diferencia entre ingresos y egresos comenzó en el año 2012, con algunos déficits que llegaron a un 25 %, lo que fue generando deudas en los ejercicios anteriores, al grado que al iniciar la actual rectoría se encontró una deuda oficial de 2 mil 236 millones de pesos.
El rector de la máxima casa de estudios, Carlos F. Natarén Nandayapa, manifestó en entrevista exclusiva que prácticamente toda institución de educación superior en el país enfrenta una serie de dificultades; sin embargo, existe un grupo de 11 universidades públicas que atraviesan problemas más serios, entre ellos, la Unach. Deuda multimillonariaÚnicamente al Instituto de Servicios y Seguridad Social de los Trabajadores del Estado (Issste), la universidad debía mil 294 millones mientras que a cuotas de Fovisste debía 296 millones, además, el Servicio de Administración Tributaria reportó una deuda de 629 millones de pesos, más 16 millones por Impuesto Sobre Nómina (ISN).
En aquel 2019, cuando Natarén Nandayapa asumió la rectoría, el presupuesto de la universidad era de mil 500 millones, es decir, la deuda correspondía a año y medio de presupuesto, algo imposible de pagar con el presupuesto ordinario, a menos que la institución cerrara por ese lapso, lo que es impensable.
Hay que tomar en cuenta que al seguir avanzando el tiempo, de acuerdo con las políticas de cada institución a la que debían, la deuda seguía creciendo: tan solo del Issste, por concepto de multas, llegó a deber mil 700 millones de pesos; el SAT, al hacer una auditoría de 2015 a la fecha, determinó que no estaban reteniendo el Impuesto Sobre la Renta (ISR) correctamente, por lo que impuso una multa de más de mil millones más.
A todo esto, se suma el déficit de operación en cuanto a que cada año gastan más, lo que se financiaba con deuda para no afectar la operatividad de ninguna forma; aumentando con los tres años de 600 millones de déficit, que se logró reducir a 400 este año.
“Sumando el déficit más la deuda del SAT, más la deuda que encontramos, serían más de cinco mil millones de pesos que se tenían que pagar. Hoy día estamos a punto de decir: ya no debemos nada”, apuntó.Rumbo a liquidar todo Actualmente, la universidad solo debe por concepto de Impuesto Sobre la Renta de enero a junio de este año. Ya se pagó por completo las cuotas del Fovissste, a excepción del Issste, con quien hicieron un arreglo para poder hacer el pago gradual.
El rector indicó que las deudas con esas dos instituciones se tomaron como prioridad porque afectaban directamente a los trabajadores. Era preocupante que un maestro llegara al Issste y le dijeran que no lo podían atender, o bien, que no tuvieran acceso a un crédito Fovissste.
En este punto, hay que considerar que actualmente el presupuesto es de mil 650 millones de pesos, y no ha incrementado debido a que el acuerdo, según Gobierno Federal, es que sigue otorgando lo mismo que cuando inició, sumado a un porcentaje por la inflación; lo que no representa un beneficio porque el monto que otorga es con base en la inflación esperada, no la observada, que tiene una diferencia entre 2 y 4 % anual. Ingobernabilidad y nepotismo El problema financiero en realidad es un síntoma de otro tipo de problemas dentro de la universidad, como el de la gobernabilidad, puesto que se ha dejado de lado la toma de decisiones desde una perspectiva académica y se establecen otros criterios políticos y de nepotismo, por ejemplo, para asignar plazas.
Los problemas de gobernabilidad con grupos de poder que no estaban pensando desde una visión académica y financiera, en realidad ocultan el verdadero problema de la universidad, que tiene que aprender a leer las circunstancias actuales del México de hoy y ser capaz de ofrecer alternativas.Sigue creciendo Natarén Nandayapa consideró que la deuda no ha limitado el crecimiento de la universidad, paradójicamente crecieron financiándose con deuda pensando que después la Secretaría de Educación Pública (SEP) lo reconocería y aumentaría el presupuesto.
Entre 2003 y 2019, la Unach aumentó un 50 % su oferta académica, pero solo un 4 % de su matrícula. Son esos desequilibrios los que generan deuda, es decir, crecer sin un techo financiero porque el reconocimiento de la SEP no pasó.
Natarén Nandayapa mencionó que el Gobierno del Estado ha brindado un apoyo excepcional a la universidad, inclusive la misma SEP ha reconocido las acciones del gobernador en cuanto al respaldo que ha dado.
“Se ha podido pagar gracias a que hay disciplina financiera, de mucho cuidado en el gasto, pero el eje transversal ha sido los recursos extraordinarios que ha dado el gobernador. Solo en este año han sido 565 millones de pesos”, compartió.












