La conversión de unidades automotores de gasolina a Gas LP podría ser una alternativa para disminuir la contaminación en las ciudades con grandes poblaciones y a la par, ahorrar para todo aquel que posea un automóvil particular y sobre todo con mayores beneficios para el sector transportista quien es el que tiene un alto consumo de combustible y también el que emite más contaminantes.
El proyecto no es nuevo en el sentido de que ya existen unidades transformadas con este sistema híbrido, ya se tuvo indicios de su implementación pero no tuvo gran auge derivado de los costos y las situaciones negativas que se suscitaron al no contar con la tecnología adecuada y el correcto mantenimiento. En la actualidad se utilizan equipos de quinta generación y han dado grandes resultados.
Ante la necesidad imperante que existe de cuidar el medio ambiente, está en proceso presentar al Senado de la República y a la Cámara de Diputados la segunda y última fase de un estudio realizado al medio ambiente y se busque promulgar en ley la conversión de coches de gasolina a Gas LP.
Cuidar el ambiente
Al respecto, Julio César Gutiérrez, director de Mercadotecnia de México, Bienes Raíces y Estrategas Privados del Transporte Público, destacó que tanto las dependencias dentro del rubro del medio ambiente como representantes del pueblo y el sector transportista deberían aportar su “granito de arena” para disminuir el impacto de la contaminación por el uso de la gasolina convirtiéndola o bien creando otra alternativa.
Señaló que se ha mandado la primera fase al Senado de la República un estudio para contribuir en la calidad del aire. Así como propuestas para que no existan pretextos para que dicho proyecto camine, como por ejemplo, dotar de recursos económicos a dependencias que representan al medio ambiente y al transporte para subsidiar esta situación, ya que “es muy probable que muchos transportistas no quieran hacerlo por no pagarlo y lo que se busca es que se subsidie pero que primero el transportista hagan sus propios estudios de factibilidad y riesgo”.
Conversión
Por su parte, Jorge Eduardo Gómez Hernández, gerente de Estaciones y Taller de Carburación de Gas Com, explicó que desde aproximadamente un año vienen trabajando con el transporte público y han convertido al menos 172 unidades en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Comitán, Palenque y Ocosingo, entre otros municipios pequeños.
Expuso que después de cinco años de probar los equipos de quinta generación, se pueden comercializar al público y garantizar que las unidades funcionan en perfectas condiciones, quitando de esta manera mitos y paradigmas de que el Gas LP daña motores, “lo cual es totalmente falso”.
Mediante una explicación en unos de sus talleres, explicó que tienen unidades que han dado muy buenos resultados en cuanto a la eficiencia y al ahorro de combustible. Han probado la conversión en sus propias unidades y de los 432 carros dentro de su flotilla en el estado, la mayoría son híbridos a excepción de los que usan diesel. Tienen unidades que con el correcto mantenimiento han durado 14 y 42 años de esta manera.
Comentó que dando un mantenimiento adecuado, en tiempo y forma es un combustible sano y especificó que son en la entidad el único taller certificado para realizar este procedimiento.
Historia
La historia del Gas LP es reciente, del siglo 20, su mejor momento fue en 1995 en donde a nivel nacional se tenían 10 mil unidades convertidas, en el 96 eran 20 mil y por cinco años se tuvo un incremento del 50 por ciento derivado del diferencial de precios.
En el 2000, empezó a decaer el auge además de que los equipos que se conocían como convencionales tenían una tecnología rústica, es decir, no estaban tan desarrollados los filtros, entonces el sistema tenía afectaciones sobre el motor, ello ha arrastrado una serie de ideas negativas pero no es así si se le da el mantenimiento correcto, aseguraron especialistas.
La contaminación en la Ciudad de Mexico es del 46 por ciento por vehículos automotor y las emisiones contaminantes y de ese porcentaje, el 60 por ciento es del transporte público al tener un consumo alto. Con este mecanismo se reduciría hasta en un 30 por ciento.
Funcionamiento
En los equipos convencionales, el gas casi bruto iba directamente al motor, esto provocaba un choque térmico entre los 450 grados que está el motor a los menos de 67 grados que estaba el LP y como consecuencia se tenía la resequedad y fracturas en los metales en la cámara de combustión.
Ahora, una computadora controla el sistema y se recibe el gas a través de un filtro de líquido a un vaporizador regulador que es la primer diferencia entre el convencional y el de quinta generación, que ayuda a limpiar el gas y suministra la cantidad para inyectar al cuerpo de aceleración, medido en milisegundos, lo que lo hace eficiente y económico.
El equipo al encender a gasolina durante 10 segundos automáticamente se pasa a gas automatizado por la computadora a través de sus señales. Ya no queda olor como antes que salía gas bruto por el escape, ahora se inyecta a las cámaras la cantidad exacta para que el motor pueda consumirlo y no gastar de más.
Ahorro
En cuanto al tema del ahorro, ejemplificó que tienen una ruta que corren urbans de San Cristóbal a Ocosingo y a diario se ahorran entre 190 a 210 pesos diarios de gasolina y ello se debe a que el precio del gas está en un 50 por ciento menos.
Con las nuevas reformas que se están viviendo con Pemex y con la Federación en general, están a la expectativa de lo que suceda con el mercado del hidrocarburo pero “con el gas se tiene una enorme ventaja, ya que cuenta con una consideración social, o que permite que el crecimiento en el precio no sea tan abrupto como con los precios de la gasolina”, externó.
Costo y seguridad
A pesar de que el gas tiene un rendimiento negativo contra la gasolina en un 15 por ciento, el beneficio de la conversión está en el ahorro ante los precios en los que oscilan los combustibles actualmente.
La conversión cuesta en promedio 30 mil pesos para autos compactos, subcompactos y colectivos, pero dependerá del tipo de tanque que se ocupe y las adecuaciones que se consideren para la seguridad que es un tema muy importante a la hora de instalarlo.
Hasta el momento, no se ha presentado ningún siniestro por choque ya que el tanque de gas es a pruebas de bala, no explota y tendrían que pasar una serie de situaciones para que sucediera esto, lo único que pasaría en caso de perforación es la liberación de gas con ráfagas de seis metros ya que cumplen con la norma de construcción.












