Urge acelerar combate a la mortalidad materna

La meta actual de México para el 2030 es reducir la mortalidad materna en 75 % con respecto a la tasa registrada en 2010. Para Chiapas, en 2015 la meta era alcanzar 30.2 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos; para el 2030 el objetivo es alcanzar 14.2.

Hila Argüello Avendaño, secretaria técnica del Observatorio de Mortalidad Materna, comentó que se considera como muerte materna aquella que ocurre hasta los 42 días posteriores del parto, en el embarazo, parto o puerperio, puede ser por causas directas, relacionadas con la gestación como una hemorragia o preeclampsia, o indirectas, cuando hay una enfermedad que acompaña ese fallecimiento como cáncer.

Organismos internacionales consideran que hay tres medidas importantes que se necesitan impulsar para reducir la mortalidad materna: los embarazos no planeados y abortos inseguros; atención calificada del embarazo y parto, y la tercera, atención oportuna de las complicaciones del embarazo, parto y puerperio.

En México fue hasta los años 90 en que se reconoció este problema de salud pública. Estudios realizados precisamente en Chiapas fueron los que pusieron sobre la mesa la importancia de la salud y mortalidad materna.

Dijo que se ha documentado en la entidad un desabasto de métodos anticonceptivos, sobre todo en unidades médicas alejadas, en áreas rurales e indígenas; esto se debe a una subestimación, es decir, estiman la cantidad de anticonceptivos con base a las usuarias que lo solicitan y si llegan pocos, serán pocas unidades.

Otro factor de la mortalidad materna es la condición socioeconómica. En el estado se tiene el reto de la geografía muy complicada, localidades bastante apartadas, lo que complica la atención de emergencias obstétricas que debe ser en menos de dos horas.

Mencionó que hay exclusión del primer nivel en la atención de la emergencia obstétrica, un aspecto que se puede mejorar. Que el primer nivel participe en la estabilización de las urgencias obstétricas. Está demostrado que hay medidas que se pueden hacer fuera del hospital, que incrementan la sobrevida de las mujeres.