Urge atender daños causados por confinamiento

La depresión fue la primera causa de suicidios, la segunda a la ansiedad. Carlos López / CP
La depresión fue la primera causa de suicidios, la segunda a la ansiedad. Carlos López / CP

Depresión y ansiedad fueron las enfermedades que más afectaron a los estudiantes durante el confinamiento del 2021, de acuerdo a la maestra Ana Leticia Gómez Duque, especialista del Instituto de Terapia Cognitivo Conductual, quien detalló las causas y métodos de prevención, ante una enfermedad que puede desencadenar en el suicidio.

La psicóloga destacó que padres y maestros deben de estar atentos y no pasar por alto las variables en los desempeños académicos pues “cuando existe un bajo rendimiento hay que checar qué hay detrás, si el alumno está pasando por alguna problemática o si está sucediendo algo en su vida cotidiana que lo afecte”.

Lo importante, dijo, es identificar la sintomatología, la cual va a variar dependiendo del trastorno, destacando los principales como “encontrar a chicos que la mayor parte del tiempo se la pasan irritados, son muy susceptibles a la crítica, tienen problemas para concentrarse, para prestar atención, o consumen sustancias”.

El foco rojo, subrayó, es la conducta suicida. “Es importante porque este año la primera causa de suicidio fue la depresión, es importante identificar, incluso hay unos chicos que empiezan a despedirse, a regalar sus cosas, o en sus temas de conversación es sobre la muerte”. Resaltó que la ansiedad fue la segunda causa de suicidios en adolescentes.

Explicó que esta oleada de enfermedades mentales estuvo altamente influida por la pandemia, siendo el principal detonante el cambio de los hábitos y rutinas de los estudiantes, aunado al aislamiento y el poco contacto social.

Tratamientos y prevención

La especialista en terapia cognitivo conductual en niños, niñas y adolescentes, expresó que lo más importante es brindar ayuda y canalizar al alumno con un profesional de la salud mental, quienes se encargarán de diagnosticar y dar un tratamiento adecuado.

Sobre los tratamientos explicó que la terapia cognitivo conductual es la que tiene más estudios, la más usada a nivel internacional y la única que está avalada de manera científica.

Y que tiene como objetivo la modificación de los pensamientos o la manera de interpretar la vida de las personas que tienen emociones intensificadas y negativas, buscando un bienestar su calidad de vida.

Sin embargo, aclaró que también hay terapias alternativas que ayudan a combatir estos trastornos, sobre todo en las personas que viven con ansiedad, como la práctica de yoga o meditación: “son terapias alternativas que ayudan y está bien practicarlas, siempre y cuando exista un acompañamiento”.

Subrayó que “la terapia psicológica es superimportante si una persona solamente toma medicamentos o medita; no va a haber cambios eficaces porque se necesitan cambiar los hábitos y las maneras de pensar que están desencadenando los sentimientos”.

Ante todo, sostuvo que lo mejor es la prevención, y dijo que esta se basa en los hábitos diarios, como el dormir bien, tener una alimentación saludable y baja en azúcares; tomar agua y agregar actividad física, y sobre todo, hablar y exteriorizar con alguien de confianza nuestro sentir.