“Tenemos que atender con urgencia el deterioro en el que se encuentra la mayoría de los sitios arqueológicos de la depresión central de Chiapas”, subrayó el arqueólogo adscrito al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Chrystian Reyes Castillo.
Calificó como una destrucción implacable la que está presentándose en los sitios de la región que fue ocupada por las culturas zoque y chiapa, las cuales son de las menos exploradas y documentadas.
“La gente no está teniendo piedad con los sitios y ya tenemos el claro ejemplo de dos asentamientos muy importantes, San Marcial que fue una de las capitales chiapanecas, y Santa Cruz, que es adonde se trasladaron las poblaciones de Chiapa de Corzo cuando vino el colapso”, subrayó.
El investigador de la Universidad Autónoma de México (UNAM), destacó que ambos sitios se encuentran en una situación de riesgo alta, “hoy en día se encuentran a nada de desaparecer por el constante saqueo y destrucción del que son víctimas”, dijo.
Por lo cual, enfatizó, es necesario que existan trabajos conjuntos entre comunidades y el instituto, para que de forma urgente se atiendan estas problemáticas, pues de perderse se quedarían sin indicios históricos sobre la identidad de una civilización como la chiapa, que ya perdió su último hablante y que tiene pocos estudios los cuales son extranjeros y datan del 1950.
Derivado de sus exploraciones de campo, explicó que la región supera las expectativas iniciales que tenían, pues en las áreas de estudio en los municipios de Totolapa y San Lucas, se encontraron cuatro sitios de rango 1, espacios de gran monumentalidad.
Tres sitios de rango 2, lugares que apoyan a los de rango 1 como puentes comerciales, donde suelen encontrarse piezas más exóticas y estructuras más pequeñas con una arquitectura semejante, en los municipios de San Lucas, Acala y Chiapilla.
Además de cinco sitios de rango 3, lugares donde hay muchos materiales y estructuras que no tienen correlación con la cultura dominante de la región.
Sitios que, destacó, están en peligro por los constantes saqueos que realizan los propios pobladores, para solventar un mercado comercial de este tipo de hallazgos.











