El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) emitió una “acción urgente” por la emergencia a causa del conflicto de límites que se vive entre los municipios tsotsiles de Chenalhó y Chalchihuitán.
El obispo de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera López, dijo que debido a que en las semanas recientes se agravó el diferendo por el asesinato a balazos de Samuel Pérez Luna, originario de la comunidad de Canalumtic, Chalchihuitán, más de mil personas de ambos municipios han abandonado sus comunidades.
El conflicto entre ambos municipios de los Altos de Chiapas se originó en 1973, cuando al ejecutar la resolución presidencial correspondiente, la desaparecida Secretaría de la Reforma Agraria no respetó los límites naturales e históricos marcados por el río Mashilhó. A la fecha se disputan más de 900 hectáreas, según fuentes gubernamentales.
El Frayba, aseguró quien preside el Centro, que “siguen los disparos de armas de fuego en la zona, por lo que la población está viviendo en terror y existen rumores de que va entrar gente armada para agredir a las personas que están en la cabecera de Chalchihuitán”.
Sostuvo que según pobladores “no hay nada de comer, ni frijol y ni tortilla. El gobierno del estado de Chiapas no escucha porque no se ha hecho nada, estamos sólos y abandonados a nuestra suerte. Todos los negocios están cerrados, ya no maíz, no hay fruta, no hay gasolina. El municipio está sitiado, no hay manera de pasar despensa; hay mucho miedo, hay balacera en el comunidad de Pom y por lo menos nueve casas quemadas. Y hay amenazas que cortarán la energía eléctrica”, finalizó.











